Stephanie Perkins/ Editorial La Galera/ 386 páginas/ Lola y el chico de al lado [Anna and the French Kiss #2]/ Tapa blanda/ Comprar aquí
¿Puede que el chico de tu pasado se convierta en el amor de tu futuro?Para la diseñadora de moda en ciernes Lola Nolan, las prendas de ropa más llamativas, más brillantes, más divertidas, más salvajes, siempre son las mejores. A pesar de su estilo extravagante, Lola es una hija ejemplar y una buena amiga, y tiene grandes planes para el futuro.Todo en su vida parece bastante perfecto (incluso su guapísimo novio roquero) hasta que los gemelos Bell se mudan de nuevo a la casa de al lado.
¡Buenas mis queridas estrellas!
"Lola y el chico de al lado" nos cuenta la historia de Lola, a quien le encanta vestirse de formas extravagantes y únicas con atuendos que ella misma diseña en su casa. Eso siempre la ha hecho destacar a ojos de todo el mundo, pues su presencia nunca pasa desapercibida. Siempre ha sido una chica ejemplar a pesar de ello y ha sido capaz de manejar su vida familiar y de estudiante sin el menor problema. Su vida ha permanecido sin ningún cambio, a excepción de su relación con Max, un rockero mayor que él que la hace sentir única. Sin embargo, las cosas no tardarán en torcerse cuando en la casa de al lado se mude la familia Bell, conocidos de la familia que vivieron tiempo atrás allí. Lola no tendría problema al respecto de no ser porque su relación con la hija de ellos es bastante nefasta y la del gemelo es complicada. Cricket no solo fue su mejor amigo cuando eran jóvenes, sino también su primer amor y el chico que le rompió el corazón. ¿Podrá permanecer con indiferencia a su llegada o es posible que su corazón no sea capaz de contener los sentimientos que tanto se esforzó en enterrar?
Este es un libro que forma parte de una trilogía como el segundo, el cual nos cuenta la historia de Lola, una de las amigas de Anna, protagonista del primer libro, y Cricket. La verdad es que de primeras le tenía mucha curiosidad, sobre todo porque a mí los friends to lovers me fascinan y adoro leerme todo libro que contenga ese cliché. Sin embargo, para mi total desilusión ha sido un completo chasco. No solo tiene una trayectoria muy mala y tóxica, sino que encima los protagonistas son planos y absurdos hasta decir basta. Entiendo que con su edad puedan hacer muchas estupideces o cometer muchos errores, pero es que lo que pasa aquí es surrealista en todo momento.
La trama pintaba interesante, sobre todo porque era un friends to lovers y los protagonistas eran vecinos, pero es que lo que me esperaba de la premisa ha resultado irse a pique según avanzaba. Tiene unos mensajes muy tóxicos y preocupantes, como por ejemplo la capacidad que tenía la protagonista de mentir TODO el rato y justificar algunas de sus acciones sin preocuparse en darle una evolución creíble a su transfondo. También siento que le dieron mucha importancia a los problemas que tenían ambos y estos se resuelven en pocas páginas sin darle apenas protagonismo y tomando en cuenta que son situaciones serias y que merecen su visibilidad, pues me ha decepcionado la falta de información que se le ha dado.
Los personajes son insoportables y no me ha gustado ninguno, ni siquiera los secundarios que salen, que se supone que son los protagonistas del primer libro. Lola ha sido la cosa más tóxica, irritante y victimista del universo. Se pasa todo el libro mirando a su propio ombligo, dándole prioridad a sus dramas y sin preocuparse ni una sola vez en admitirse a sí misma que es una mala persona y que está haciendo muchas cosas mal. Pero ojo, cuando finalmente lo hace y los demás reaccionan con rechazo e incluso odio, se sorprende y se indigna como si tuvieran que entenderla. Cricket no lo he odiado como a ella, pero es que el personaje es exageradamente plano. Tiene una falta de amor propio severa y al final siento que lo han estado utilizando por todos lados sin preocuparse ni un poco por él y sus sentimientos.
La pluma de la autora sigue siendo muy amena y eso es lo positivo que puedo sacar del libro. Aunque la historia que se cuenta no le haya hecho un buen favor, la forma en que se cuenta todo, con esa frescura y ese toque juvenil que siempre aligera mucho los dramas y la densidad del libro ha ayudado un poco para que no resultase cargante en este aspecto también. Sí que he de decir que he notado una calidad más bajita en este libro, pero como no he disfrutado nada el libro quiero pensar que es debido a eso y no al hecho de que la escritura esté peor en este segundo libro.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Lola, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que siempre ha llamado la atención y provocado miradas en ella por llevar atuendos que diseña y que son exageradamente extravagantes. Pero a ella le gusta, no quiere pasar desapercibida y quiere que la gente la recuerde cuando la vean pasar. Viviendo con sus dos padres, Lola es feliz y tiene todo lo que ha podido desear. Un buen trabajo, una familia que la quiere y un novio espectacular que, aunque es algo mayor que ella, la trae loca. Nada puede empeorar su felicidad o al menos eso es lo que ella cree. Pero entonces llega la familia Bell a la casa de al lado y la felicidad de Lola se rompe en mil pedazos. Y es que su mayor problema ahora vive al lado: los dos gemelos que la hicieron sufrir lo inimaginable tiempo atrás. Calliope siempre fue un caos en su vida, aunque la admiraba y deseaba ser como ella, nunca pudo tener una buena relación con la susodicha debido al odio que esta le procesaba por la relación que tuvo con su hermano mayor. Y Cricket..., él no solo fue su primer amor y su mejor amigo, sino también el chico que le rompió el corazón en mil pedazos. Ahora él ha vuelto y está dispuesto a demostrarle que ha cambiado, pero Lola sabe que ya es tarde. No solo porque está en una relación con Max, sino porque sus sentimientos están más que superados... ¿No?
Lola es un personaje que me ha puesto de los nervios desde la primera hasta la última página. Al principio me intrigaba su estilo de vida, todos los atuendos que se ponía junto a las pelucas y que siempre buscase ir de forma extravagante para alzar las miradas a su paso. Me parecía admirable el hecho de que presumiese sobre aquello que tanto le gustaba y que no permitiera que nadie la hiciera sentir menos por ello o que le diera igual lo que pudieran opinar. Pero entonces todo se va al traste cuando su personalidad pasó de ser el de una chica que parecía dispuesta a valorar lo que tenía y lo que le gustaba, a convertirse en una completa arpía hasta el final. Y respeto que haya quienes piensan lo contrario, pero es que para mí su personaje me ha demostrado que es una muy mala persona que no se merecía tener el final feliz que tuvo con Cricket. No solo es una mentirosa compulsiva que se pasa TODO el libro mintiéndole a su pareja, sino que luego tiene la osadía de juzgar a Max porque no confía en ella. Es que vamos, me pareció una completa hipócrita. Y cuando finalmente se digna a reconocer que fue una mala persona con él, que estuvo con Max mientras en secreto seguía buscando a Cricket sin decirle nada, se indigna porque Max actúa de forma cretina y prácticamente la manda a la mierda. Pues chica, qué quieres que te diga, que Max será un idiota también, pero es que tampoco puedo juzgarlo por guardarte rencor cuando te has pasado toda la relación desde que volvió Cricket a tu vida toreándole sin descanso. Y ya ni hablemos de su relación con este último, que ya no solo es que sea plana a más no poder, sino que encima se aprovecha muchísimo de los sentimientos que tiene Cricket y luego se justifica a sí misma que no, que solo son amigos y que ella no está haciendo nada malo. Cuando sabe perfectamente que le está haciendo daño a Cricket, cuando es consciente de lo incómodo que se sintió su novio cuando vio cara a cara como este se declaraba delante de su chica, y cuando entiende que el único que se preocupó realmente por la relación que tenía ella era el propio Cricket. Ya que a Lola le daba exactamente igual Max y estuvo a punto de serle infiel varias veces en el libro y si no pasó no fue por decisión suya, sino porque Cricket le frenaba los pies. En fin, una completa hipócrita victimista que no sé cómo ha podido ganarse el amor del protagonista, porque no tiene el menor sentido.
Por otro lado tenemos a Cricket, nuestro protagonista masculino. De él no os puedo hablar demasiado ya que lo que os cuente puede ser considerado spoiler porque no tiene punto de vista. Así que os contaré un poco sobre él y mi opinión general del personaje.
Cricket es un personaje que querría decir cosas buenas de él, de verdad, porque no le odio a diferencia de con Lola. Pero es que no puedo hacerlo porque me han dado rabia muchos detalles suyos. Lo primero que no he soportado es que la autora le dé mucha importancia a su incapacidad para plantarle cara a los demás para que dejen de utilizarlo y hacer con él lo que quieran y luego el crecimiento de este sea insignificante. Sí, te cuentan que Cricket ahora dice las cosas, pero es que yo he terminado el libro y he sentido que seguían aprovechándose de él todo el rato. Si me vas a poner un transfondo serio como ese, lo mínimo que espero es que me lo desarrolles, porque sino no entiendo la necesidad de ponerme ese drama sobre su persona. Otro punto importante es su falta de amor propio y aquí ya hay mucha tela que cortar. Cuando eran jóvenes podía llegar a entender que le gustase Lola, porque tampoco se ve demasiado de la historia de ellos en esa etapa e igual ella era encantadora y una buena persona. Pero es que no me cabe en la cabeza cómo pudo pasarse todo el libro enamorado de ella viendo el panorama. No solo ve a una chica que no para de marearlo a él y a su novio, sino que encima demuestra una falta de preocupación hacia todo lo que no sea ella misma que roza la toxicidad. No he visto ningún tipo de orgullo por parte de él, se ha pasado todo el libro arrastrándose por ella y cuando finalmente ocurre el momento declaración y al formalización de los sentimientos, él se abalanza sobre ella de forma desesperada, como si estar sin ella fuera a acabar con él del todo. Yo es que sinceramente no lo entiendo y por eso me apena decir que para mí Cricket, por muy tierno que fuera en ciertos momentos o lo respetuoso que fue al impedir todas las veces que ella intentó algo con él para cuidar de la relación que Lola tenía, es un triste no.
En resumen, "Lola y el chico de al lado" es el segundo libro de una trilogía que tenía muchas ganas de leer porque cuando supe que era sobre amigos de la infancia que eran vecinos a mí ya me habían ganado por completo. Por eso no tardé mucho en ponerme ya con él, pues tenía curiosidad de lo que este libro quisiera contarme. Y sí, ha sido una decepción para mí descubrir que no ha sido en absoluto lo que yo me esperaba y que se ha hecho hasta cuesta arriba de leer. La trama daba mucho juego y realmente podrían haber pasado muchísimas cosas para hacer que la trayectoria de los protagonistas fuera divertida e interesante. De hecho el drama que había se podía haber exprimido mucho más y no llevarse de esa forma absurda y casi infantil, donde no había la menor evolución en los mensajes que se quería transmitir. Otra cosa que he notado es lo mucho que te resaltan al inicio los problemas de los protagonistas para, al final, no darle la menor importancia y solo dedicarle un par de páginas al final de forma apresurada para resolverlo. Me esperaba algo más de ello y sinceramente creo que se ha aprovechado muy mal toda la historia. Los personajes han sido un quebradero de cabeza, sobre todo ella. Es que ni los secundarios se han salvado y eso que eran los protagonistas del primer libro que, aunque no son mis favoritos de la vida, sí me gustaron más que estos. Lola es insoportable, al principio me esperaba a una protagonista divertida y original, pero es que ha resultado ser una hipócrita que se pasa todo el libro mirándose su propio libro y victimizándose de todo cuando la realidad es que es la culpable de todo el drama que pasa y de todos los desastres que ocurren en su vida. Cricket no lo he odiado como a ella, pero sí que es cierto que tiene cero relevancia en el libro. Su transfondo me interesaba, pero es que le han dado cero importancia y al final se ha quedado exactamente igual que al principio, siendo manipulado por todos y sin ningún tipo de amor propio. El romance no me ha gustado, no ha tenido ningún crecimiento notorio y lo he sentido plano desde la primera a la última página. Para mí es de las parejas más olvidables de la trilogía con mucha diferencia. La pluma de la autora me ha gustado y es lo único positivo que puedo sacar de este libro. Al principio sentí que había bajado la calidad de la narrativa, pero creo que realmente lo he sentido así porque la historia no me ha gustado nada y hasta me ha causado rechazo en general. Creo que el estilo sigue siendo muy fresco y natural, con ese toque juvenil que habiendo tanto drama y tantas situaciones frustrantes, ayuda a amenizar un poco la intensidad para que no te resulte demasiado cargante. Solo por este punto el libro no se ha llevado la nota más baja.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!













No hay comentarios:
Publicar un comentario