Susanna Herrero/ Autopublicado/ 380 páginas/ El último lugar en la tierra [Cabana #4]/ Tapa blanda/ Comprar aquí
Una chica.Un chico.Un ascensor.Y un cortocircuito que los deja encerrados dentro.Solos.Ella apoya la espalda en la pared y se deja caer derrotada al suelo; el aire en sus pulmones se encoge y el pulso en sus venas se dispara. No le gustan los ascensores. No le gustan los espacios cerrados.Él sale al rescate. Le explica que es técnico de ascensores; ella no podía haber tenido más suerte. Es mentira, por supuesto. Hasta mucho más tarde, la chica no descubre las pecas en el rostro del chico. Y su olor al mar Mediterráneo. Él la ve desde el primer instante.Cuando los liberan, comparten una noche de risas, besos y gemidos susurrados al oído. No intercambian números de teléfono. Solo es una noche.
¡Buenas mis queridas estrellas! Todavía no me puedo creer que me haya bebido este libro tan rápido y, sobre todo, que se vaya a acabar ya la saga. Aun no supero que me queda un libro corto de relatos y el quinto y que ahí termina todo. Voy a echar tanto de menos a los Cabana y sus locuras. La familia tan bonita que han ido formando y de la que yo ya me siento parte. Y, sobre todo, de la sensación de verano que este libro transmite y que, aunque no sea mi estación favorito, esta saga me ha hecho hasta disfrutarlo un poco más.
"El último lugar en la tierra" nos cuenta la historia de Marcos y Mencía, los cuales jamás se creerían que su primera toma de contacto sería en un ascensor donde se han quedado atrapados durante varios minutos. Mencía trata de sobrellevar su claustrofobia. Marcos la ayuda. Los dos conectan de una forma especial y comparten una noche donde no piensan, solo se permiten sentir la experiencia de reír y disfrutar. Eso debería haber sido todo. Pero resulta que hay mucho más. Mencía pertenece a Asuntos Internos y le han encomendado la misión de descubrir quién es el topo que hay entre los geos. Marcos es uno de ellos. Ninguno de los dos entiende cómo han podido juntarse de nuevo. ¿Pero podrán mantener la distancia como se aseguraron que debía pasar?
Este es un libro que forma parte de la saga "Cabana" como el cuarto libro de la historia y en este caso el que nos cuenta el romance de Marcos, el hermano Cabana más liberal, ligón y divertido, y Mencía, una chica que apenas conocemos en este libro como tal. Si os soy sincera la historia de Marcos me intrigaba mucho, ya que me he llegado a reír bastante con sus comentarios o con la forma que tiene de ver las cosas a su alrededor. Y cuando vi que este cuarto libro ya iba a contarnos sobre él, me hizo bastante ilusión y me puse de lleno con él. No os mentiré, el libro me ha durado un suspiro. He estado tan enganchada que hasta que no lo he acabado no he sido capaz de soltarlo.
La trama ha sido muy divertida. Lo cierto es que cuando vi que el protagonista iba a ser un geo me daba algo de miedo que fuera algo dramático como el de River y Cata, que aunque me gustó sí que es cierto que me costó un poco más creerme la parte de acción y de misterio que lo englobaba. Aquí en cambio ha sido una mezcla de cosas y he disfrutado de cada escena que la autora iba creando. Y ya ni hablemos del romance, creo sinceramente que es la segunda pareja con más química de los Cabana y no me escondo al decirlo. Me han hecho reír muchísimo, pero también me han ablandado el corazón con sus ocurrencias y la forma que han tenido que de enamorarse poco a poco y dejarse ver ante el otro.
Los personajes han sido un frenesí de emociones, pero todas han sido positivas y preciosas como toda esta saga. Lo cierto es que admito que Marcos siempre ha sido uno de mis favoritos junto a Hugo, verle siendo tan ocurrente, divertido y alocado me atraía como un imán y las ganas que tenía de descubrir la historia que ocultaba eran inmensas. Y no me equivoqué. Marcos es un completo volcán de emociones, de libertad y, sobre todo, de risas aseguradas. Mencía tampoco se queda atrás y yo he estado encantada con ella. Al principio me daba miedo que fuera su primera aparición y el libro no fuera suficiente para encariñarme de ella, pero ha sido todo lo contrario. Creo que no puede existir mejor pareja para Marc que ella.
La pluma de la autora me encanta y nuevamente me ha vuelto a sorprender. Si es que en cada uno de sus libros no dejan de mejorar y demostrarme la capacidad que tiene para llegar a tu corazón y cortarte el aliento. No solo siento que ha mejorado muchísimo en la narrativa y en la forma que tiene de describir las situaciones y las emociones de cada protagonista, sino también en los mensajes que quiere dejar ver en cada uno de sus libros. Este se ha convertido en mi segundo favorito (Hugo y Dylan son difícil de superar) y es que me ha encantado la manera en que la autora ha ido manejando las emociones de cada uno de ellos y, sobre todo, cómo los vínculos emocionales no dejan de afianzarse como lo harían en la vida real.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Mencía, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que ha luchado incansablemente por superar sus miedos, por dejar a un lado ese pasado que todavía la atormenta en su presente. Ese pasado que le arrebató lo que más anhelaba en el mundo. Los progresos que va llevando en el psicólogo la están ayudando a afrontar uno de ellos: su claustrofobia. Sin embargo, nada la prepara para subirse a su primer ascensor en mucho tiempo y terminar encerrada en él durante bastante tiempo. Mencía sabe que debe tratar de llevar a cabo los ejercicios que le ha indicado su psicóloga, pero el pánico la invade sin posibilidad de recuperarse. Lo único que la ayuda es el chico que está encerrado con ella también. Un chico que está sin camisa y al que seguramente ha pillado a punto de acostarse con la que supone que es su novia. No lo sabe, pero ahora mismo todo lo que no sea intentar respirar le trae sin cuidado. Y cuando cree que no va a poder soportarlo, ese chico, Marc, la salva de tener un ataque de pánico y ansiedad terribles. Ese tiempo a su lado ha sido el más estimulante de su vida, más del que ha tenido en toda su vida. Quizá por eso se deja llevar, sin pensar en las consecuencias, y ambos se acuestan. Una noche, solo una, aunque ella se haya quedado con las ganas de más. No hay despedidas, no hay número de teléfono, todo se termina en ese lugar que recordará con gran afecto. Pero la vida vuelve a sorprenderlos cuando se encuentran en el último lugar que habrían imaginado compartir juntos. Y es que Mencía es la nueva chica de Asuntos Internos que han contratado para descubrir al topo que hay entre los geos. Un enorme grupo en el que, sorpresa, se encuentra Marcos.
Mencía es un personaje que es enternecedora haga lo haga y es algo que ya se refleja desde su primera aparición. Tiene una forma de ver las cosas que me resulta difícil no quererla y lo cierto es que se nota lo buena persona que llega a ser. Además he empatizado mucho con su claustrofobia porque yo también la padezco y es una de las cosas más horribles que puede vivir alguien. Imaginaos si lo paso mal que mientras leía la escena donde ambos se quedan atrapados en el ascensor y Mencía empieza a sufrir un ataque de pánico yo me sentía algo tensa e incluso con el corazón acelerado, porque hasta ese punto me cuesta manejar una situación así al imaginarla tan nítidamente. Creo que de las chicas es, por ahora, una de las que más me ha gustado con diferencia. No sé por qué, pero quizá sentirme tan identificada con ella ha ayudado bastante a que pudiera ver sus situaciones con otros ojos o de una forma mucho más personal. Al principio me dio algo de miedo que la autora metiera un instalove por todo lo que vivieron al inicio juntos, pero cuando vas leyendo y te das cuenta de que todo va englobado a una atracción física se me quitó la preocupación de golpe. La forma en que se va formando la relación entre los dos, como ella se va enamorando de él es de lo más enternecedor que hay. He querido abrazarlos con fuerza y, sobre todo, protegerla de cualquier miedo. Porque cuando conoces su transfondo y entiendes la razón de sus miedos y de sus traumas, he sentido el deseo inmediato de darle un puñetazo a todos los culpables. Porque nadie en el mundo se merece sentir lo que Mencía llegó a experimentar de forma tan injusta y cruel.
Por otro lado tenemos a Marcos, nuestro protagonista masculino. Él es un chico que siempre ha vivido sin preocuparse de lo que pueda suceder mañana. Le gusta disfrutar de su libertad y no atarse a nada de lo que no esté cien por ciento seguro. Sobre todo desde que su relación con Alicia terminó de forma desastrosa. Marcos no sabe cómo enfrentarla, como disculparse por el daño que le hizo, aunque sabe que las cosas están mejor así desde que dijo que no en el altar a minutos de casarse. Por eso cuando casi se descontrolan las cosas entre ellos en ese ascensor, lo último que imaginó Marcos es que acabaría conociendo en ese mismo lugar a la chica más guapa que ha visto en su vida. Una chica con la que acaba encerrado en el ascensor y la cual parece sufrir claustrofobia. Aun así logran controlarlo y ese pequeño tiempo que comparten juntos es diferente. No sabe describirlo, pero le hace sentir pleno de formas que no tienen palabras. Un momento que los hace terminar en la cama poco después en una habitación de ese mismo hotel. Solo una noche, así es como ha decidido Marcos que sean las cosas. No quiere volver a cometer el mismo error que tuvo con Alicia. No es alguien capaz de manejar relaciones amorosas y es preferible que se mantenga como hasta ahora. Libre y sin ataduras de ningún tipo. O al menos esa era la idea. Aunque ambos se van por sus propios caminos sin ningún vínculo que los ate, la vida los vuelve a juntar en el trabajo de Marcos. Y es que, ¿quién le iba a decir a él, un geo especializado y profesional, que contratarían a una chica de Asuntos Internos para estudiarlos y resolver ciertos problemas? ¿Y cómo iba siquiera a sospechar que esa mujer, esa misma persona que lo mira ahora con la misma sorpresa que él, iba a ser precisamente Mencía, la chica más guapa de su vida?
Marcos es un personaje que me ha hecho reír más que como secundario. Lo cierto es que tiene unas escenas que es imposible no encariñarte de él. Es como un niño grande, todo el tiempo con una sonrisa, todo el tiempo haciendo el bobo y, sobre todo, tratando de hacer felices a los demás. Es el más risueño de los hermanos y a mí me ha encantado más por ello. Ya en los anteriores libros me intrigaba mucho su personaje y conocer más a fondo su historia y lo que había detrás de él. Así que ya os imaginaréis mi sorpresa al leer el inicio del libro y ver lo que le pasaba. No me esperaba en absoluto que su conflicto iba a venir de ahí, de una situación tan horrible a causa de su trabajo que pudo haber acabado con él con excesiva facilidad. También admito que la principio iba algo reacia por si el libro terminaba contando el romance entre Alicia y él, porque lo cierto es que no me pegaban mucho como pareja. Me faltaba química, sentir emoción en sus personajes y se notaba que no funcionaban juntos. Por eso cuando vi que la protagonista iba a ser otra, la historia empezó a convencerme mucho más. He estado enamorada de la forma de ser de Marcos, de cómo van cambiando sus sentimientos, de la manera en que se va dando cuenta de que con Mencía las cosas son diferentes, que no tiene que tener miedo y que con ella todo fluye de la forma que nunca consiguió que lo hiciera con nadie más. Sencillamente me ha parecido adorable y he querido protegerlo de todo lo malo que le pudiera llegar a pasar.
En resumen, "El último lugar en la tierra" es un libro que se ha convertido en mi segundo favorito de la saga desde ahora y sinceramente no me he podido enganchar más a la historia y a todas las situaciones que iban viviendo los protagonistas. Es que ha sido una locura de sensaciones, pero lo que me he reído con este libro a mí me ha dado la vida. Y ya ni hablemos de lo que me ha durado, porque ha sido un suspiro. En menos de veinticuatro horas ya llevaba la mitad del libro y no era capaz de parar de lo enganchada que estaba. La trama ha sido muy divertida y ocurrente, como nunca leo las sinopsis lo cierto es que no sabía de qué forma se iban a conocer ambos protagonistas, ni tampoco cómo iba a desarrollarse la relación de ellos. Y para qué mentir, cómo ha sucedido todo ha sido sencillamente maravilloso. Me he reído muchísimo, pero es que también me han tenido con una sonrisa boba a cada escena. ¿Y la relación de todos? A mí me han tenido embobada y no me oculto al respecto. Es que no podían ser más adorables aunque lo intentasen, pero porque los vínculos familiares y cómo los desarrolla Susanna son una auténtica delicia. El romance no se ha quedado atrás y es que yo de verdad que me he enamorado de los dos, de su forma de quererse, de conocerse y cuidarse. Si no fuera porque Dylan y Hugo dejaron la vara muy alta en esta saga, se habrían quedado con el primer puesto de cabeza. Los personajes me han tenido en una nube constantemente y es que no he podido ver más química en ellos de la que ya se mostraba. Yo os prometo que iba con miedo de que el romance fuera con Alicia, porque si os soy sincera no sentía que hubiera la menor química entre ella y Marcos. Por eso creo que la autora tuvo un gran acierto al añadir a un interés amoroso nuevo, porque la química entre los dos ha sido perfecta, tal y como la esperaba. Marcos ha sido mi favorito junto a Hugo desde que empecé la saga, así que ya os digo que estaba esperando con ansias leer su libro. Su manera de ser y de ver el mundo me ha tenido enternecida. Y su transfondo me ha sorprendido, porque aunque bien es cierto que me esperaba algo intenso, no me imaginé que la situación iba a tirar por ahí. Mencía tampoco se queda atrás y yo estoy muy feliz de ello. Me daba miedo no conectar con ella al ser un personaje nuevo que no había salido nunca en los anteriores libros, pero lo cierto es que me ha sorprendido y para bien. No he podido dejar de sonreír con ella y empatizar con todas sus situaciones. Lo cierto es que he querido protegerla desde su primera aparición y puedo asegurar que se ha convertido en mi favorita de todas las chicas hasta ahora. La pluma de la autora me encanta y a cada libro se supera un poco más. Yo sabía que iba a tener una mejoría notoria en cada libro, pero lo cierto es que no me imaginé que lo sería hasta tal punto. Me ha tenido en una constante montaña rusa de emociones, riendo y emocionándome a cada rato por todo lo que estaba pasando. Y también sintiendo una inmensa tristeza, porque ahora que solo queda un hermano para contar su historia me doy cuenta de lo poco que quiero que termine. De que no quiero decirles adiós y de que voy a echar mucho de menos a esta familia tan alocada y especial que me han conquistado el corazón de lleno.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!













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