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viernes, 6 de marzo de 2026

Flores para Julia [Polos opuestos #2]

Andrea Longarela/ Editorial Zafiro/ 452 páginas/ Flores para Julia [Polos opuestos #2]/ Versión Kindle/ Comprar aquí




Oliver cree que su vida es perfecta. Se ha esforzado demasiado por conseguirlo.

Sin embargo, recién cumplidos los treinta y cuatro, siente que su mundo se tambalea y no sabe cómo recobrar el equilibrio.

Las cosas en el trabajo no van bien, su matrimonio hace aguas y, por mucho que busque cuando abre los ojos por las mañanas, no encuentra ningún motivo de peso para levantarse de la cama.

Por eso sus amigos piensan que se merece unas vacaciones. Y su familia. Y, lo que es peor, su jefe. Sin saber cómo, acaba bajo el techo de un lugar muy especial escondido entre montañas, rodeado por un jardín de cuento y compartiendo espacio y silencios con Julia.

Julia, tan distinta a él y que no entiende por qué no puede dejar de mirarla.

Pero al final todo cobra sentido, porque, a pesar de que Oliver aún no lo sabe, en ocasiones todo lo que necesitamos es perdernos para encontrarnos.

«Gracias por hacer de los sueños rotos algo tan bonito…»




¡Buenas mis queridas estrellas! Luego de acabarme en primer libro de esta trilogía, lo cierto es que no sabía con qué me iba a encontrar. Lo único que conocía era la certeza de que la historia iba a ser de Oliver, ya que la propia autora lo comentaba en sus agradecimientos al final del primer libro. Por eso cuando me encontré con todos los clichés que amo en un buen romance, me fue imposible no enamorarme. No solo trata de un chico perdido que viaja para encontrarse, dos personas conviviendo bajo el mismo techo y una familia encontrada, sino que encima también se desarrolla en torno a la naturaleza, algo que me ha terminado de conquistar del todo.

"Flores para Julia" nos cuenta la historia de Julia y Oliver, dos personas con vidas completamente opuestas que nadie imaginaría que pudieran encontrarse a mitad de camino. Oliver vive en un mundo donde lleva las cosas con rectitud y sin cambiar ni un solo detalle de sus rutinas. Pero ahora, desde que su matrimonio hace aguas y todo se rompe, se da cuenta de que quizá se ha estado perdiendo en el camino. Julia vive en su casa, alejada de toda ciudad y viviendo en el campo con su jardín, su familia encontrada y elegida y con sus amadas flores. Es feliz, o al menos intenta serlo obviando esas cicatrices que todavía oculta su corazón. Cuando Oliver se va de retiro obligado con sus amigos y termina en la casa de Julia, ambos saben que sus vidas no pueden ser más distintas. Oliver jamás tendría una vida tan despreocupada y del día a día como lo hace Julia. Pero cuanto más tiempo pasa en ese lugar y empieza a conocerla a ella, más se da cuenta de que cada vez el nudo que le impedía respirar se deshace un poco más. ¿Y si la respuesta que lleva tanto tiempo buscando se encuentra allí, en ese jardín de flores que parece brillar más que ningún otro sitio?

Este es un libro que forma parte de una trilogía llamada "Polos opuestos" y que es el segundo de esta historia, donde conoceremos la historia de Oliver, el mejor amigo de Jimena, protagonista del primero, y Julia. No os mentiré, como nunca leo las reseñas no tenía ni idea de lo que iba a encontrarme entre sus páginas y por eso puedo decir que he descubierto mi libro favorito de esta trilogía sin asomo de dudas. No solo me ha encantado la manera que ha tenido la autora de manejar los temas delicados que se abordan en este libro, sino también como la relación de ambos personajes se hacía más humana y real a cada página.

La trama me ha sorprendido, pero porque ha tenido todos los tropes que yo amo en una historia de romance. No solo me he encontrado con el mensaje de una familia encontrada que eliges tú mismx, sino también con el trope de bajo el mismo techo y la de viajar para encontrarse a uno mismo y sanar las heridas del corazón. La ambientación me ha parecido la mejor de toda la trilogía y me he sentido tan en paz cada vez que describían la casa de Julia, la manera tan bonita que tenía de empatizar con los demás que hasta creaba un retiro en su hogar para ayudar a los demás a encontrarse. El romance me ha encantado y aunque al principio parece que ambos son demasiado opuestos para que nazca algo, esas diferencias los acabarán haciendo perfectos para el otro en todos los aspectos posibles.

Los personajes me han enamorado y eso que al principio no tenía todas conmigo con el protagonista masculino. Pero según va avanzando el libro y ves todo lo que se esconde dentro de sus corazones y de los miedos que sienten, te das cuenta de que no pueden ser más perfectos para el otro. Porque incluso con sus diferentes vidas, de alguna forma la presencia del otro ayuda a que aprecien otros matices bellos que nunca habían atisbado. Julia ha sido mi protegida en esta trilogía y me ha encantado su forma de ser, de vivir, de llenar aquellos vacíos que su mundo le dejó de forma injusta. Oliver también me ha sorprendido y es que aunque el principio no sabía si iba a convencerme, al final se ha ido ganando mi corazón poco a poco con esa manera suya de encontrarse tan bonita y real.

La pluma de la autora me ha encantado en este libro y diría que ha habido detalles en esta novela que me ha recordado a la narrativa que tiene actualmente y que a mí me fascina todo. Ha descrito cada situación con esa delicadeza suya que tanto me encanta y ni hablar de la manera con la que ha manejado los mensajes que quería aportar en el libro. Incluso se me han llenado los ojos de lágrimas en la recta final cuando nos contaba a viva voz todo el sufrimiento de la protagonista, a la que he querido con todo mi corazón. Sin duda es un libro en el que me perdería siempre cada vez que necesitase encontrarme conmigo misma.

Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.

Por un lado tenemos a Julia, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que vive en una casa alejada de toda civilización que ha decidido dejar atrás. En ese campo donde ha creado su propio espacio seguro, su casa con un jardín lleno de flores, tiene de vecinos y familia a un señor mayor que parece un cascarrabias pero en realidad es como un padre para ella, y una mujer con una niña pequeña que huyeron a aquel lugar como ella y que ahora ya no convive ese lugar sin ellas. Y aun así, Julia ha decidido usar su casa como un lugar de retiro para aquellos que necesiten huir de sus vidas y reencontrarse con ellos mismos, ayudarlos a encontrar el camino de vuelta y permitirles respirar, de la misma forma que ella lo hizo cuando lo necesitaba. Pero no contó con quién sería su siguiente cliente. Oliver es todo lo opuesto a ella, un hombre con traje que parece no conocer la palabra "relajarse" y que vive bajo rutinas que es incapaz de perder. Algo le dice a Julia que la razón de su huida es un cúmulo de situaciones que no ha sabido tratar a tiempo y que ahora lo tienen en una burbuja en la que se está asfixiando y de la que no sabe salir. No sabe por qué, pero algo dentro de ella no deja de impulsarla a ayudarlo, a hacerle encontrar el camino, a empujarlo un pasito más cerca de esa liberación que no deja de buscar con desesperación aunque no se dé cuenta. Pero quizá esos intentos de ella sean peligrosos, especialmente cuando con ello ambos empiezan a compartir más momentos juntos, más confidencias y ella empieza a ver un lado de Oliver que no la deja tan indiferente como pensaba. 

Julia es un personaje que se ha convertido en mi protegida y, también en mi protagonista favorita de la trilogía. Sé que hablo muy pronto ya que todavía me queda un libro más, pero es que quizá he conectado mucho con Julia porque su forma de ver el mundo es muy similar al mío. Su conexión con la naturaleza, la manera que tiene de empatizar con los demás y de sentir y vivir cada uno de los instantes de su vida aportándoles pedacitos de luz y color. Tiene una manera de ver el mundo que me ha conmovido el corazón y que me ha generado un instinto protector sobre ella. Su transfondo me ha dolido, me ha llenado incluso los ojos de lágrimas al sentir tan intenso su dolor, porque de verdad que la autora ha manejado muy bien toda la carga emocional que ella sentía y sufría por lo que estaba experimentando por dentro. Como se sentía tan insuficiente para los demás por creer que estaba rota debido a lo que los demás y ella misma decía de su situación. Y al final es algo para pensar seriamente, de cómo muchas veces no nos damos cuenta de lo crueles que somos con los demás. De que quizá algo que digas puede ser un golpe para la otra persona que está experimentando algo horrible y que tus ataques no van a ayudarle en lo más mínimo. Sus sentimientos hacia Oliver me han estremecido el corazón y es que de verdad que era demasiado adorable y tierna por cómo iba experimentando sus emociones. Y ni hablar de su miedo y de su dolor, que tomando en cuenta lo que vivió tampoco la podrías juzgar, porque bastante que da el salto en varios momentos  y demuestra ser una completa valiente.

Por otro lado tenemos a Oliver, nuestro protagonista masculino. Él es un chico que un día estuvo seguro de ser más feliz que nadie, pero ahora con todo lo que le ha venido encima, ya no tiene claro si alguna vez supo lo que era eso. No solo se siente ahogado en esa rutina en la que lleva tanto tiempo metido, sino que su matrimonio hace aguas por todas partes y ya no tiene solución posible.  Eso hace que su mundo se tambalee, que ya no encuentre ninguna salida posible y que todo aquello lo asfixie. Por eso cuando sus amigos lo obligan a ir a un retiro para estar consigo mismo y alejarse un poco de los problemas, Oliver no puede evitar pensar que le están tomando el pelo. Y es que aquello no puede ir más en contra de lo que él hace diariamente. Lo sabe en el primer momento en que conoce a la dueña de la casa donde va a pasar un mes entero y descubre que hasta su forma de vestir y de actuar son opuestas a él. Oliver quiere irse, no sabe cómo demonios ha terminado en esa situación ni cómo librarse de unas circunstancias que lo alteran, que le rompen los esquemas de sus rutinas y su vida perfectamente planificada. Pero entonces algo empieza a cambiar. No sabe cómo ni por qué, pero lentamente la presencia de Julia, el ambiente de aquel lugar y la gente que vive a los alrededores y que aparte de vecinos son la familia que ha elegido Julia, empiezan a hacer mella dentro de él. ¿Y si hasta ahora no ha estado viviendo como creía? ¿Y si la vida que tenía tan planificada solo era un intento de él de llevar el control de su vida y que nada se tambalease por miedo a dejarse llevar como los viejos tiempos?

Oliver es un personaje que me ha sorprendido mucho porque al principio no sabía cómo iba a ser. Cuando lo conocí como secundario en el primer libro, lo cierto es que su presencia me intrigaba un pelín pero a la vez me era algo indiferente. No tenía ningún rasgo de personalidad que a mí me atrajera como tal y por eso saber que habría un libro suyo me preocupó, por si no lograba conectar con él o me causaba cierta indiferencia. Al principio del libro recuerdo que me molestaba mucho con él, que aunque quería entender su punto, me parecía un tanto injusto y egoísta al no pararse a aceptar y respetar la vida de los demás por muy diferente que fuera a la suya. Se notaban sus prejuicios en todo lo referente a Julia y eso me causaba cierto rechazo a mí. Pero cuando lo vas conociendo mejor, cuando él va soltando esas corazas y se permite sentir y vivir de la forma que nunca lo hizo por su forma de querer llevar su propia vida, me dejó sin aliento. No sé cómo lo hizo, pero pasé de estar muy enfadada con él a emocionarme con cada pequeño paso que daba y a sentir ese orgullo de verle crecer y no seguir permitiendo que sus propias cadenas lo aprisionasen a sí mismo. Además que su forma de ir sintiendo algo por Julia me ha parecido muy tierno, aunque tardase la vida en darse cuenta (pero bueno, se le perdona porque estaba demasiado perdido todavía para atisbar más cosas de sí mismo) y actuase como un bobo la mayor parte del tiempo.

En resumen, "Flores para Julia" es el segundo libro de una trilogía que se ha convertido en mi favorita de las tres historias hasta el momento. Sé que hablo muy adelantada, ya que todavía me queda por leer el tercero, pero es que creo que este libro va a ser difícil de superar cuando ha conseguido hacer que hasta me sienta identificada en muchas circunstancias que se tratan de la historia y que sus personajes se clavasen tan hondo en mi corazón por cómo se ambientaba todo. La trama es intensa desde el minuto uno, pero lo que a mí me ha enamorado es que tuviera todos los tropes que a mí me gustan, exceptuando algunos obviamente. Aquí veremos el trope de bajo el mismo techo, viaje a otro lugar para reencontrarse, familia encontrada y hasta un poquito de grumpy x sunshine, ya que ella es un solecito y él está completamente perdido y reacciona de forma defensiva ante todo. También aborda temas muy serios que no puedo especificar porque sería hacer un spoiler grande de la historia, pero que aparte de ese también habrán otros cuantos como el encontrarse a uno mismo, el miedo a salir herido, la necesidad de controlar cada rutina y paso de la vida y aprender a soltarse un poco más para saber vivir como no te permitiste antes. El romance encima es apasionado, intenso y a la vez doloroso. Yo me he emocionado con cada escena de ellos y creo sinceramente que son lo que mejor química han tenido, incluso con sus diferencias por los estilos de vida tan opuestos que tenían al otro. Los personajes me han encantado y es que de verdad que aunque son opuestos a más no poder, tienen una forma de actuar con el otro y de apoyarse mutuamente que me ha ido conquistando el corazón. Las interacciones que tenían, cómo creaban una especie de refugio en esa casa junto al otro y no se daban cuenta de la importancia que empezaba a tomar uno en la vida del otro. Julia ha sido mi pequeña protegida y es que he sufrido mucho con ella, especialmente cuando entiendes todo lo que esconde detrás de su corazón roto. Incluso se me han llenado los ojos de lágrimas con su historia, con la manera que tenía de manejar cada situación y el miedo tan grande a ilusionarse y que volvieran a romperla en miles de pedazos. Oliver también me ha sorprendido y eso que al principio no sabía con lo que me iba a encontrar. Me daba curiosidad ver cómo iba a manejarse y crecer como persona tomando en cuenta su forma de ser y de llevar su vida. Y la verdad es que los cambios han sido increíbles y una vez más Andrea me demuestra su don para lograr que un personaje que antes no me decía gran cosa, ahora me tenga con una sonrisa boba al pensar en él. La pluma de la autora ha sido de nuevo una sorpresa y es que aunque sabía que iba a gustarme, porque en este ámbito ella todavía no ha logrado decepcionarme, me encanta cómo sus libros antiguos tienen retazos de la Andrea que yo conozco. En este libro incluso he sentido que su forma de plasmar las emociones eran más como la actual narrativa que tiene, así de profunda y reflexiva, con temas tan grandes como este y que a mí me han dejado el corazón encogido hasta el final. Ojalá nunca deje de escribir, porque os prometo que en lo concerniente a mí, yo jamás voy a ser capaz de dejar de leerla.

¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.

¡Nos vemos en la próxima reseña!















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