Andrea Longarela/ Editorial Crossbooks/ 528 páginas/ Todas las historias llevan tu nombre/ Tapa blanda/ Comprar aquí
El tiempo cambia las cosas pero, el amor, si es real, permanece.No hay nada que a Lucy Dallas le guste más que los veranos en Mendocino. Subirse a los árboles, contemplar los atardeceres desde los acantilados y preparar obras de teatro con sus hermanos.Allí, el tiempo es elástico y el mañana no existe.Allí, la realidad es perfecta. Hasta que un día las cosas cambian.La pérdida azota a la familia y la ausencia lo detiene todo y cubre el paisaje de un color distinto.Entonces, llega Noah y la vida comienza a girar de nuevo.Noah, el único capaz de traspasar las barreras de los Dallas, poner su mundo al revés y hacerse un hueco en sus corazones.
¡Buenas mis queridas estrellas! Las ganas que tenía yo de leer la novedad de Andrea Longarela y lo mucho que estoy sufriendo al ver que se ha terminado. No exagero si os digo que se ha convertido en otro de mis libros favoritos de la autora, una de esas historias que te golpean fuerte y que me ha tenido sumergida hasta el final. Si os gustan novelas como la de "Malibú renace" no esperes más, porque os prometo que os vais a enganchar desde la primera página porque contiene el mismo halo de misterio, varios puntos de vista y ese pequeño halo de misterio que se va resolviendo a lo largo de los capítulos.
"Todas las historias llevan tu nombre" nos cuenta la historia de Lucy, la pequeña de la familia Dallas que ha vivido en un entorno feliz a través de escribir, hacer obras de teatro y escalar árboles. Tres de las cosas que la hacen especial en medio de una familia que destaca por cosas increíbles que ella no logra superar haga lo que haga, volviéndose invisible, pasando desapercibida de todas las formas posibles. Hasta que la muerte asola sus vidas con la pérdida de su hermano Max, su otra mitad y el único de todos que siempre estaba allí para ella, para completar cada una de las aventuras que llevaba a cabo. Ahora la tristeza adorna la casa y sus vidas, hasta la llegada de Noah que lo cambia todo. Ilumina sus corazones, los hace un poco más fuertes y, también, cambia el destino de Lucy como nunca imaginó que pudiera llegar a pasarle.
Este es un libro que desde que se anunció supe que necesitaba leerlo cuanto antes. Y es que ya la propia premisa pintaba interesante, profunda y muy emocional. Pero que encima se desarrollase de la forma que lo hizo, que la autora consiguiera abordar unos temas tan profundos dándole esa viveza e intensidad me tuvo en una nube todo el tiempo. La verdad es que no sé cómo lo ha hecho, pero ha conseguido escribir uno más de mis libros favoritos de ella y llenarme el corazón con ello hasta el final. Para mí es otro de sus libros redondos donde no tengo ningún pero que añadir.
La trama es compleja, humana, sincera y muy real. Es de esos libros que tú sabes que no te van a dejar indiferentes y que van a abordar momentos únicos que se grabarán para siempre en ti, que resonarán en tu pecho para jamás abandonarte. Hay un halo de misterio según te lo cuentan todo, sabiendo que algo se rompe a lo largo de la historia y eso, sumado a los miles de puntos de vista y a la cantidad de tramas abiertas de los personajes te mantiene sumergida entre sus páginas hasta el final. El romance ha sido sorprendente, quizá porque al ser un slow burn he podido disfrutarlo más, conectar mejor con ambos conociéndose hasta hilar sus caminos y sentir ese algo que quizá siempre estuvo ahí aunque tuviese un matiz diferente al comienzo.
Los personajes me han sorprendido muchísimo y es que la verdad no me esperaba que este libro contendría tanta relevancia para incluso los más secundarios. Es una historia con muchos puntos de vista, así que si os gustan las novelas como "Malibú renace", este en concreto os va a encantar también. Lucy ha sido mi protegida y es que odié cómo se sentía en toda la novela, porque para mí siempre fue la más especial de todos. Noah también me sorprendió para bien, lo que al principio pensaba que sería el típico chico malo con su fondo bueno, al final solo resultó ser todo lo contrario. He adorado todo lo que le representaba. Samuel y Tris también me han gustado, aunque he tenido mis más y mis menos con ellos al igual que con el resto de los secundarios y sus miles de capas egoístas.
La pluma de la autora es siempre un hogar para mí. Independientemente de que la historia me guste o no, no sé cómo se las ingenia para que cada una de sus novelas consiga estremecerme el pecho y hacerme sentir algo diferente en cada uno de ellos. Siempre consigue que las emociones que plasma en el papel se te queden grabadas para siempre, que quieras saber más y no seas capaz de soltar el libro hasta descubrirlo. Y hoy aquí, en esta novela, he descubierto a esa Andrea Longarela que me hizo suspirar en sus novelas más emocionales, más viscerales y humanas. Cada día tengo más claro que es una de mis autoras confort y que siempre que saque un libro nuevo voy a ir corriendo a leerlo sin pensarlo dos veces.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Lucy, nuestra protagonista femenina y la principal de todas que lo narra todo. Ella es una chica que siempre ha vivido en las sombras de su familia, siendo la chica que pasa desapercibida allá donde vaya porque el resto de sus hermanos lograban opacarlo todo para ella. Y es que Lucy solo ha destacado por su amor por escalar árboles, hacer obras de teatro y escribir, hasta que un día la muerte asola la casa de su familia con la pérdida del hermano pequeño y Lucy trata de encontrarlo en los árboles con los que habla ahora que él ya no puede. Así es como conoce a Noah, el mejor amigo de su hermano mayor y también el único chico que despierta una especie de chasquido en su pecho que no sabe de dónde viene exactamente. Noah llega como una tempestad que empieza a cambiarlo todo y aunque Lucy siempre ha creído ser invisible para la mayoría, con él, de repente, se siente como si fuera mucho más. ¿Y si Noah es mucho más de lo que creía? ¿Y si lo que él representa la ayuda a salir de esa crisálida en la que lleva tantos años dormida? Al igual que le pasa a Tris, que se siente atraída por Noah, o a Samuel, que quiere asegurarse de que su primer amigo no salga corriendo.
Lucy es un personaje que me ha tenido enamorada desde el minuto uno. No solo creo que es el mejor de todos los de la historia, sino que también creo que tiene una de las evoluciones más bonitas y especiales de la historia. Lucy siempre se ha sentido invisible en cierta forma, al lado de sus dos hermanos mayores, con la ausencia de su hermano pequeño y la ignorancia de sus padres, nunca ha sabido encontrar su propio lugar especial en medio de tanto poco espacio. Siempre ha pasado desapercibida, no ha sentido que destaque en nada, porque todos hacían todo y más. Lo único que la mantenía viva eran sus historias y Noah, ese chico misterioso que llegó para hacerla sentir algo indescriptible. Los sentimientos de Lucy hacia Noah me tenían con el corazón encogido, porque os prometo que ella era luz, bondad y ternura y me daba una tristeza inmensa que él no la viese debido a que la consideraba una niña pequeña a su lado. Ver como ella tenía miedo de desaparecer de sus ojos, que se quedase solo atento a Tris o Samuel y la olvidase a ella un día o la considerase un simple punto negro en medio de tantos otros colores más llamativos. Para mí, Lucy es la que tiene la mejor evolución de todas, con ese final que se merecía desde el principio y un enorme corazón. Lo único que me da pena es no haber podido ver más de su yo del presente, siendo mayor, verla en más momentos y etapas de su vida, seguir creciendo y demostrando a todos que nunca fue una oruga, sino una formidable mariposa.
Por otro lado tenemos a varios personajes que están en un punto más externo, pues son narrados por Lucy en tercera persona. Aun así me apetece pararme a hablaros brevemente de algunos de ellos, al menos de los más importantes de esta historia y que forman parte de todo lo que vive Lucy, de lo que sucede en la novela y que conforma ese desarrollo vertiginoso que no he podido dejar de leer hasta acabarlo. Así que os hablaré brevemente de cada uno de ellos y de lo que me han hecho sentir en general.
Noah, el interés amoroso de la protagonista, es un personaje que me ha encantado y es que creo que todo el transfondo que esconde detrás es de esos que te calan hondo desde el minuto uno. Me ha dado mucha pena toda su trayectoria, ver como se aferraba a ese hogar que había encontrado en la familia Dallas, en el deseo de estar más tiempo con ellos y el miedo a dejarse llevar y que un día ellos desaparecieran y lo olvidasen para siempre. Algo que me ha encantado de él es su trayectoria como persona, alguien que no ha tenido mucho, que ha sobrevivido con lo mínimo y que siempre ha tenido unos valores preciosos. Una persona que enseñó a toda esa familia aquello que lo hacía sentir lleno, que no hace falta un gran apellido, mucho dinero y reconocimiento para encontrar ese camino hacia la libertad y la felicidad. Y otra cosa que he amado es su historia con Lucy, desde el principio se ve ese cariño de él a ella y como con los años el sentimiento va cambiando a algo más. Y para mí ha sido un slow burn precioso que me llevo para siempre en el pecho, feliz de haber podido ver un desenlace feliz para él después de todo.
Tris, la hermana mayor de Lucy, es un personaje que la verdad no he terminado de conectar con ella. Os prometo que lo he intentado, pero es que me ha parecido egoísta en muchos ámbitos y no he podido apreciarla como me habría gustado. Sí, su historia me pareció curiosa y me mantuvo enganchada, pero es que a veces me daba la sensación de que solo miraba por ella y nada más. Aunque iba de "hermana que solo quiere proteger a su hermana pequeña" a mí me daba la sensación de que solo buscaba sentirse mejor ella misma y hacer lo que a ella le parecía bien. Nunca se molestó en averiguar qué necesitaba su hermana, nunca sentí que se parase a escucharla o a verla de verdad más allá de lo que le interesaba. Y aunque bien es cierto que tiene momentos bonitos con ella y el resto, siempre me pareció muy egoísta en todo lo referente a Noah, aun sabiendo que con ello estaba haciendo daño a Lucy.
Samuel, el hermano mayor de Lucy, es un personaje que he tenido mis más y mis menos con él. Por un lado me daba pena su situación, el miedo que sentía y que se cerrase constantemente por miedo a decepcionar a su familia, a no ser lo que los demás esperaban de él. Me dolía verle encogerse en sí mismo, huir de las circunstancias y de los enfrentamientos, pero aferrarse al único amigo que tenía y que sabía todo de él. Pero también me enfadé mucho con él, con su cobardía y esa constante sensación suya de huir de todo. Aunque me ha parecido humano y eso me ha gustado mucho, me ha puesto de los nervios que en los momentos cruciales para ayudar a quienes tanto quería agachase la cabeza y no hiciera nada.
Frederick y Susan, los padres de Lucy, Tris y Samuel, son unos personajes que me han caído bastante mal, lo siento por ello. Él me ha parecido un egoísta, un ser despreciable y orgulloso que no dudó en mirar únicamente por sus propios intereses hasta el punto de no ver más allá, ni siquiera del deseo de sus hijos. Ella más de lo mismo, pero siendo el doble de egoísta al dejarse llevar por sus deseos y luego perjudicar al resto del universo cuando intentó huir de sus decisiones. Aunque al final hay esa pequeña redención de los dos, para mí hay cosas que no tienen justificación y me parecieron unas personas bastante manipulables y con una mente demasiado cerrada y egoísta, a tal punto que destruyeron en varios momentos la felicidad de sus hijos a cambio de sus intereses.
En resumen, "Todas las historias llevan tu nombre" es un libro que estaba deseando leer desde que supe que iba a publicarse este mes. La premisa ya de por sí era muy llamativa y yo, que soy una ansias viva, me lo empecé el mismo día que pude hacerme con él porque no me aguantaba más las ganas de empezarlo. Y qué os voy a decir que no sepáis ya de lo anteriormente dicho, porque es que se ha convertido en otro de mis favoritos de la autora con mucha diferencia. La trama es compleja, pero a la vez tan humana que es imposible no sentirse identificadx en cada cosa que viven los protagonistas. Hay tantos puntos de vista que eso solo hace más dinámica la historia, que te mantengas sumergida para ver lo que sucede a continuación y cómo finalizará esa historia llena de matices tan profundos. Además que contiene un pequeño halo de misterio que te hace incapaz de soltar el libro por la curiosidad de lo que vaya a pasar y cuál es la historia detrás de todo lo que ha pasado. El romance es lento, muy sutil y se va formando con los años a lo largo del libro, ya os digo que es un gran slow burn en su desarrollo y que todo se desarrolla casi en la recta final como tal. Los personajes me han tenido en una montaña rusa de emociones y es que me ha encantado que la autora haya sabido jugar con mis emociones y tenerme teorizando en cada página. Hay cosas que me veía venir y personajes que sentía que no me iban a gustar (no como desarrollo, sino por sus personalidades), pero en líneas generales me he sentido enganchada a todos. Lucy es un ser de luz, la he querido con todo mi corazón y mi deseo de protegerla era constante. Noah tampoco se ha quedado atrás, un puente vital en la vida de los Dallas que les enseña lo valioso que es la vida y la libertad y lo efímero que es las cosas materiales que siempre han regido sus vidas. Tris y Samuel, que ambos me han gustado y a la vez he tenido algún que otro pequeño problema con ellos. En general tienen desarrollos muy buenos, pero es que cometen ciertos errores que me han chocado mucho y me han exasperado en otras ocasiones. Y Frederick y Susan, que son los padres de Tris, Samuel y Lucy y que yo no he podido soportarlos. Me parecieron unos egoístas hipócritas que no me han convencido en nada. Y aunque en la novela se les intenta dar cierta redención, yo lo siento pero no he podido perdonarles ciertas conductas innecesarias que solo me demostraban que valoraban más su propio bienestar y sus deseos que el de sus propios hijos. La pluma de la autora es un abrazo constante al corazón. Da igual el libro que lea de ella o si la historia me gusta o no como tal, siempre va a conseguir removerme el corazón con sus escritos. Tiene una forma tan dulce de transmitir el amor, el dolor y las sensaciones bonitas que solo puedo deciros a todxs que le déis una oportunidad. Si os gustan esas historias reflexivas, profundas y viscerales que te dejen reflexionando y con el corazón tembloroso, Andrea Longarela es de las mejores opciones que hay. Y gracias a ella hoy he vuelto a descubrir una de esas novelas que llevaré para siempre en mi corazón.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!













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