Cassandra Clare/ Editorial Destino/ 832 páginas/ La cadena de espinas [Cazadores de Sombras: Las últimas horas #3]/ Tapa dura/ Comprar aquí
Cordelia Carstairs ha perdido todo lo que le importa. En solo unas pocas semanas, su padre ha muerto y su idea de casarse con James Herondale se ha ido al traste. Por si fuese poco, sigue ligada a un antiguo demonio, Lilith, despojándola de su poder como cazadora de sombras y Londres está bajo una nueva amenaza por parte del Príncipe del Infierno, Belial.Sus amigos tampoco pueden ayudar: destrozados por sus propios secretos, parecen destinados a enfrentarse solos a lo que se avecina. Cordelia tendrá que tomar decisiones difíciles y arriesgar todo lo que creía seguro para intentar sobrevivir en un futuro cada vez más incierto. Porque si falla, puede perderlo todo, incluso su alma.
¡Buenas mis queridas estrellas! No os voy a mentir, el libro ha estado bien, al menos mucho mejor que el segundo, pero para mí se me ha hecho interminable de leer toda esta trilogía en general. La idea es buena y eso es lo que me mantenía con ganas de más, porque es que tenía pinta de que todo podía retorcerse y complicarse más y hacerlo muy interesante. Pero lo que realmente ha pasado es que la historia se me ha hecho bola, que el desarrollo se ha estirado hasta la saciedad y que no me ha aportado nada lo suficientemente bueno para generarme ganas de más o sentir que esta historia necesitaba tres libros para concluirlo.
"La cadena de hierro" finaliza la historia de Cordelia, James y el resto de sus amigos, los cuales deben afrontar al enemigo que se cierne sobre ellos y que cada vez es más poderoso. Sin embargo, debido al peso de todos los secretos que han escondido entre ellos, ahora sus caminos se han separado de forma irremediable. Cordelia ha huido con Matthew para sanar las heridas de su corazón no correspondido y Matthew para luchar por ese sentimiento que hasta ahora había retenido para no interponerse en la historia de nadie. James está devastado porque la única mujer a la que ha querido realmente, comprendiéndolo al fin, ha escapado y no sabe cómo expresarle lo que ha ocurrido sin sentirse miserable por ello. Lucie ha recuperado a Jesse, pero las amenazas no han terminado, pues la unión de ambos sigue teniendo varias fisuras que pueden ser un peligro letal para los dos ahora que por fin pueden estar juntos. Todos sus secretos están debilitando sus vínculos, haciendo que la amenaza de Belial en Londres sea más peligrosa si cabe, porque ¿cómo van a luchar juntos si son incapaces de confiar los unos en los otros?
Este es un libro que forma parte de la trilogía "Las últimas horas" y del universo de Cazadores de Sombras como la penúltima historia antes de darle el cierre definitivo a este mundo que ha creado la autora. Este es el último de la historia de Cordelia, James, Lucie, Matthew y compañía y la verdad es que aunque tiene momentos bonitos y entrañables que sí voy a llevarme conmigo, en general ha sido una trilogía que ha pasado por mi vida un poco sin más. Me ha gustado reencontrarme con algunos personajes y me han enternecido en algunas escenas y momentos juntos, pero en general para mí ha sido bastante olvidable.
La trama ha sido interesante, pero no ha estado a la altura de lo que prometía. En otras trilogías del universo sí que sentía que todo el conflicto y el sufrimiento de los personajes tenía un claro peso en la historia, que daba una evolución notoria, pero es que aquí no he sentido nada de eso. Se alarga el drama porque sí, no tiene una razón de peso que te haga pensar: "ah bueno, vale, esto está pasando por culpa de todo esto", no, simplemente es por orgullo y porque los personajes simplemente no quieren hablar las cosas como personas civilizadas. Luego, ¿el desenlace?, de verdad que ha sido apresurado a más no poder. No dejan de darnos la brasa con que Belial es super poderoso e imposible de vencer y luego lo logran en un parpadeo y como si nada. Así que lo siento, pero es que no tiene ningún tipo de sentido para mí.
Los personajes han estado bien, pero para mí no son memorables para nada. Creo que me ha jugado una mala pasada el hype que tenía con algunos de ellos, porque en libros anteriores se los nombraba un poco y a mí me generaba mucha expectativa ver por dónde iban a tirar todos ellos. La idea no es mala, de verdad creo que todos tienen mucha complejidad y eso lo hace bastante interesante, pero no están a la altura de lo que se prometía en el universo para mí. Cordelia en este libro ha sido insoportable, de verdad que ya en el segundo me ponía de los nervios, pero aquí su conducta de "víctima del amor", utilizando a otro para olvidar y encima siendo una cobarde orgullosa que en ningún momento se molesta en hablar las cosas me ha exasperado. James me ha dado pena, de todos los personajes es el que menos se merecía todo esto tomando en cuenta que hasta el final lo estaban obligando con el brazalete. Eso sí, peca de ser muy orgulloso también a ratos, pero a diferencia de con Cordelia en el caso de él pude llegar a entenderlo dada las circunstancias. Lucie no me ha dicho gran cosa en este libro y es que creo que la dejan muy de lado y por eso me ha resultado más indiferente toda su trayectoria. Y Matthew me ha caído mejor en este libro y eso que en el inicio me costó bastante. Sin embargo al final termina sufriendo más de lo que se merece y espero de corazón que pueda ser feliz todo lo que le reste de vida y no se castigue más.
La pluma de la autora sigue sorprendiendo y es que aunque este libro se me ha hecho más tedioso, no quita que la narrativa sigue mejorando por momentos por parte de ella. Me encanta que siempre tiene una forma de describir los escenarios que te hace sentir parte de ellos, como si estuvieras delante de ellos admirándolos junto con los protagonistas. También me encanta la mejora que ha tenido Cassandra como autora, porque desde su primera saga donde sentía que la escritura se hacía densa y hasta pesada, aquí todo está escrito con más soltura y creatividad, dándole a la historia un soplo de aire fresco que es maravilloso.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Cordelia, una de nuestras protagonistas femeninas. Ella es una chica que ha huido a París con el corazón roto y la completa certeza de que James nunca va a amarla. Luego de verlo con Grace una vez más, ya no es capaz de seguir soportando esa situación y decide marcharse lejos, lo que le da pie a aceptar la propuesta de Matthew, el parabatai de James, de fugarse juntos a París para olvidarlo todo y dejar atrás el dolor durante un tiempo. Cordelia cree que con el tiempo logrará olvidarse de su gran amor y por eso no puede evitar aferrarse a Matthew, ese chico que le ha confesado sus sentimientos por ella y que está dispuesto a lo que sea por hacerla feliz, incluso si para ello debe renunciar a la bebida que le permite refugiarse del dolor. Sin embargo, Cordelia sabe que no puede escapar de los problemas eternamente y menos aún cuando uno de los más recientes la persigue allá donde vaya y es el vínculo que tiene con Lilith a causa de ese enorme error que cometió al pactar con ella por accidente creyendo que era otra persona. A causa de ella no puede portar a Cortana y tiene que esconderla donde nunca pueda encontrarla para que Lilith no pueda utilizarle e ir en su búsqueda. El problema es que los peligros acechan y cuando Cordelia tenga que volver para enfrentar el caos que les espera en Londres, ¿estará lista para hacerlo con todas las consecuencias?
Cordelia es un personaje que en este libro me ha caído bastante mal. Y me da pena porque al inicio de la trilogía me gustaba mucho la idea de la autora de cómo la había hecho y de la forma suya de ser tan humilde y generosa. Eso sí, una vez que llegamos al segundo libro siento que toda la valentía de ella se va a tomar viento y se convierte en una huidiza profesional que esconde todo lo que siente y procede a victimizarse en toda situación. En lugar de ser un poquito valiente y hablar las cosas como una persona racional que tanto dicen todos en el libro que es, decide que la mejor solución a su dolor es huir a París con el parabatai del chico que ella ama y utilizarlo para olvidar. Claro que sí, Cordelia, te aplaudo por tu impresionante inteligencia y empatía emocional que tienes. Encima sabe de los sentimientos de Matthew, sabe PERFECTAMENTE cuáles son los suyos propios y que no va a cambiar nada, pero eh, a ella le da igual y sigue adelante con su orgullo y su cabezonería porque es mejor hacer daño a un amigo que ir con dos ovarios a decirle al chico que quieres lo que sientes y tener algo vital llamado comunicación. No digo que sea el peor personaje de la saga, pero sí es exasperante y muy agotadora. Tiene una necesidad de creerse la víctima de todas las situaciones que ocurren a su alrededor que no he podido soportarla y sus capítulos se me han hecho repetitivos y hasta algo insulsos, porque no sentía que se avanzase en ningún aspecto.
También tenemos a Lucie, la otra de nuestras protagonistas femeninas. Ella es una chica que se enamoró de alguien prohibido, una persona que jamás volvería a respirar, que no podía pertenecer al mundo de los vivos, y que ahora con su poder ha conseguido traerlo de vuelta. Lucie sabe que la nigromancia es peligrosa, que no deja de ser un arma de doble filo y que sus acciones pueden tener consecuencias desastrosas. Pero tampoco puede disimular su felicidad, no cuando eso ha permitido que pueda ser feliz al lado de la única persona que le permite seguir respirando. Sin embargo, sus acciones tienen un hecho que no puede obviar y es que Malcom, el brujo que la ha ayudado, espera que le devuelva el favor que le ha hecho y por ello debe quedarse con él hasta conseguir lo que también desea. Lo único que tranquiliza a Lucie es que Jesse está con ella, su lugar seguro y la felicidad que él le transmite no es comparable a nada. Solo hay un problema y es que su relación sigue pendiendo de un hilo y es que aunque ahora pueden estar juntos sin problemas, hay un nuevo conflicto que los separa. Cada vez que se tocan pasa algo extraño y es que Lucie siente que se desvanece, que cae en una oscuridad inmensa de la que no es capaz de salir. Y cuando tengan que afrontar el peligro que hay en Londres y volver con los demás, ¿será Lucie capaz de encontrar la manera de revertir ese nuevo problema que tienen encima?
Lucie es un personaje que en este libro pasa como una sombra y es que literalmente no tiene apenas el menor protagonismo. Luego de cómo acaba el primer libro y sabiendo que en este tercero iban a desarrollar el regreso de Jesse al mundo de los vivos, me esperaba algo más que ese pequeño conflicto que la autora se sacó un poco de la manga porque ups, ahora como te he devuelto a la vida no podemos tocarnos porque nos pasan cosas raras al hacerlo. No sé, un poquito innecesario yo creo, en lugar de desarrollarme un drama nuevo así podría haberse centrado más en desarrollar todo el tema de los poderes de Lucie, en lo que había pasado con Malcom y en su relación con Jesse. Creo sinceramente que Lucie ha sido un personaje super desaprovechado y que no se le ha dado la importancia que debería tomando en cuenta que tiene uno de los poderes más chulos de esta trilogía en mi parecer. Tampoco tengo mucho más que añadir de ella, porque como os digo no hay ninguna cosa a mayores que se pueda destacar de su personaje de la reseña del segundo libro a este.
Por otro lado tenemos a James, nuestro protagonista masculino. Él es un chico que luego de haber descubierto que estaba siendo controlado por el brazalete que le había dado Grace, la chica que creía amar, ha recordado todos los sentimientos que tenía reprimidos a causa de ello, dándose cuenta con ello que la persona a la que realmente amaba nunca fue Grace, sino Cordelia. Sin embargo, cuando lo descubre es demasiado tarde pues ella se ha fugado a París y se ha ido con Matthew, su parabatai. Dolido y roto por completo, James los deja ir pese a que desea recuperar a Cordelia, pues la llamada de su padre pidiéndole que tiene que irse con él a buscar a Lucie que ha desaparecido es algo que no puede ignorar. Sin embargo, las cosas no dejan de torcerse en todos los aspectos, pues su vínculo con Belial no deja de crecer y el poder de este en busca de ocupar el cuerpo de James y tomar el control de todo el universo es ya tan notorio que todo Londres corre peligro de ser dominado. Lo único que tiene claro es que una vez que encuentre a Lucie, tendrá que ir en busca de Cordelia y arreglar las cosas con ella y hablar con Matthew, el cual le ha confesado en una carta que está enamorado de su esposa. ¿Lograrán arreglar todos los malentendidos que sus secretos han terminado formando en sus vínculos?
James es un personaje que me ha dado pena y la verdad es que ya lo dije varias veces en los anteriores libros, pero me hace gracia que todos culpen a James de ser aburrido o de ser exasperante cuando literalmente actuaba así por estar siendo controlado por un brazalete. Y me resulta más gracioso aún que digan eso de James pero no de Cordelia que ella ni siquiera tenía una excusa salvo ser una orgullosa y cobarde. Lo único que me ha exasperado de James es el orgullo y el miedo que tenía cuando es libre para contar la verdad y no lo hace, pero luego de que Cordelia se pase tres libros sin hacerlo, tampoco me parece justo culpar a James de dudar unos cuantos capítulos. Además, no me parece comparable el miedo de James y el de Cordelia. Cordelia tenía miedo de contarle la verdad a James por si era rechazada debido a los sentimientos que creía que este tenía por Grace. Mientras que James tenía miedo de decir la verdad porque le avergonzaba lo que le habían hecho, porque le habían forzado y obligado durante mucho tiempo, lo cual es una reacción totalmente humana y comprensible dadas las circunstancias. Otra cosa que no me ha gustado es que la autora decidiera hacer que James "perdonase" a Grace. Entiendo que ella era una niña manipulada, sí, pero cuando se hace mayor para mí no tiene ninguna justificación porque ella misma era consciente de lo que hacía y no se le remueve la conciencia hasta que no se entera de que se ha roto el brazalete y actúa en consecuencia. Así que aunque entiendo que el resto del mundo le quiera dar una oportunidad, no me parece realista que James lo haga también en cierta forma. Porque a ver, ¿en la vida real estarías con alguien que te ha forzado y obligado a hacer cosas que nunca quisiste pero a las que no te permitió decir que no? Es turbio de narices y creo que al final James ha sido demasiado benevolente con todo el mundo y tampoco me ha parecido del todo justo.
También tenemos a Matthew, que a diferencia del resto no puedo contaros mucho sobre él porque no tiene puntos de vista y apenas se sabe gran cosa de él en este libro, pero sí que os voy a decir brevemente lo que pienso de él y mi idea general de su personaje.
Matthew es un personaje que me ha costado entender del todo pero con este libro por fin he podido cogerle el cariño que me faltaba y unir del todo las piezas de su persona. También es cierto que este es el libro donde más peso le dan a su transfondo y a él en general y es lo que me ha permitido encariñarme más de su personaje. Matthew está muy roto, es algo que percibes a lo largo de la trilogía y en otros relatos donde se le nombra en otros libros del universo. Un pecado que cometió a causa de un error, de un rumor horrible que le hizo creerse al dedillo lo que le decían y que lo llevó a hacer algo que jamás ha podido perdonarse. Lo que más pena me ha dado es que la autora ha querido hacer sufrir a Matthew en más aspectos que solo su pecado y es metiendo ese triángulo amoroso donde era evidente que él iba a sufrir de forma innecesaria porque no iba a ser el elegido. Encima lo han utilizado para olvidar y eso ha hecho que sufra más incluso de lo que merece luego de haber encontrado a quien creía que iba a verle de verdad y estar a su lado hasta el final. Aunque me ha gustado su desenlace y ese camino hacia el perdón, no negaré que me habría gustado verle encontrar la felicidad con alguien de la misma forma que lo hicieron todos los demás y no que me lo dejaran de lado en ese aspecto. Lo mejor que ha tenido su historia sin duda ha sido su amistad con James, que en este libro me ha encantado y me han enternecido como nada los dos juntos.
En resumen, "La cadena de hierro" es el tercer y último libro de una trilogía que en líneas generales no me ha dicho gran cosa y aunque la idea que tiene la autora es bastante buena, creo sinceramente que no ha estado a la altura de lo que se prometía en el primero. Además es bastante dramático todo el rato, las cosas que hay de conflictos son situaciones que se resuelven simplemente hablando las cosas y que la autora ha decidido estirar hasta la saciedad y hasta hacerlo insoportable. Así que aunque la idea ha sido interesante, creo de verdad que esta trilogía no va a ser de las más memorables para mí. La trama tenía una buena premisa, de hecho el primer libro me mantuvo enganchada durante varios capítulos porque estaba ansiando saber qué más tenía detrás y cómo se iba a desarrollar todo. Sin embargo cuando llegas al segundo, toda la historia pasa a un segundo plano y la trayectoria solo se centra en el drama amoroso de todos ellos y en la falta de comunicación severa que tienen. Sí, son adolescentes, sí, es normal que tengan secretos y no se lo digan todo, pero es que se pasan todo el libro victimizándose por una situación que ellos mismos se han buscado. Creo que tiene DEMASIADO drama, que las cosas se estiran a más no poder y que lo más importante que es el conflicto de la trama se resuelve demasiado fácil en el libro, haciendo que pierda bastante credibilidad. Los personajes tampoco siento que destaquen por originalidad, ya que aunque los secundarios me han gustado, creo que los protagonistas siguen un patrón muy similar al de otros de la autora dentro de esta enorme saga. Algo que no soporto es la falta de comunicación y menos cuando no tiene el menor sentido y es que en estos libros es así, todos son amigos del alma pero son incapaces de hablar las cosas por no complicarlo todo, haciendo que de esa forma se complique todo precisamente. Cordelia me ha exasperado en este libro, creo que se vuelve muy insoportable, cobarde y victimista y no he podido tolerarla en todo el libro. James me ha dado pena, tiene que apechugar con una culpa que no le pertenece y encima luego todo su conflicto y miedo se resuelve con un chasquido de dedos y un lo siento que no me he creído. Lucie pasa como una sombra en este libro, apenas tiene protagonismo y está muy desaprovechada. Siento que le ha faltado ahondar más en todo su drama y que todo el tema de su poder tuviera un poco más de chicha al igual que con James. Matthew me ha caído mucho mejor en este libro y al fin puedo decir que le he cogido cariño y he querido abrazarle muy fuerte. Además siento que sufre de forma muy innecesaria y que meterle en un triángulo amoroso es demasiado forzado, me habría gustado ver a Matthew encontrando la felicidad también con alguien más al final como el resto y no que lo dejaran solo. La pluma de la autora me sigue sorprendiendo mucho y es que a cada libro mejora más y se vuelve más descriptiva y emocional en la narrativa. Creo que a diferencia de su primera saga ha aprendido a equilibrar sus descripciones para que no se hagan pesadas o repetitivas y, sobre todo, para que no ocupen media página con cincuenta adornos y florituras innecesarias. Aunque este libro se me ha hecho denso de leer por la historia, la narrativa la ha hecho mucho más amena y no se me ha hecho agotador de leer, cosa que agradezco mucho luego de la pequeña decepción que ha sido la propia trama de la historia. Ojalá la última trilogía consiga compensar la decepción que ha sido esta para mí.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!













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