Rachel Reid/ Editorial Montena/ 432 páginas/ Cambiar el juego [Game Changer #1]/ Tapa blanda/ Comprar aquí
El capitán de los New York Admirals, Scott Hunter, se toma muy en serio sus rituales previos al partido. Cuando un batido en particular precede al fin de la mala racha de Scott sobre el hielo, está desesperado por recrear la magia... y por conocer al chico sexy y divertido que está detrás del mostrador.Kip Grady sabía que las frecuentes visitas de Scott iban más allá de los batidos de frutas, pero nunca se atrevió a imaginar que lo invitaría a su ático. O que lo besaría apasionadamente... y más. Lo que ocurre entre ellos es ardiente, increíble y frecuente... pero solo según las condiciones de Scott y siempre a puerta cerrada en su apartamento.Scott necesita a Kip en su vida, pero con la temporada de playoffs acercándose, los focos que le iluminan son más brillantes que nunca. No puede permitirse hacer nada que pueda descarrilar su carrera o la imagen pública de lo que debe ser un capitán de hockey. Kip está listo para ir a por todas con Scott, pero ¿cuánto tiempo más tendrá que permanecer en secreto?
¡Buenas mis queridas estrellas! Ya iba siendo hora de que me animase a leer a esta autora y su famosísima saga Game Changer, que ha estado petando en las redes sociales durante un largo tiempo, e incluso ahora sigue siendo una saga de la que se habla bastante. Yo ya sabéis que era uno de mis eternos pendientes y no sé por qué, pero no pude aguantarme más las ganas y finalmente me animé este verano a empezar la historia con su primer libro. Y la verdad, entiendo que gusten, porque ha sido un inicio de saga muy cuqui y con un mensaje potente que nunca habría que olvidar.
"Cambiar el juego" nos cuenta la historia de Kip y Scott, dos personas de mundos completamente opuestos que conectan sin esperarlo. Kip lleva bastante trabajando en una cafetería de smoothies que le da lo justo para pagar sus gastos. Lo que jamás imaginó es que a ese lugar tan mundano vería aparecer a Scott Hunter, el jugador estrella y capitán del equipo Admirals de hockey. Y no es el único, pues Scott tampoco planeó aquello, sino que entró por curiosidad y terminó con una necesidad inconsciente de volver para conocer mejor al chico que está al otro lado del mostrador. Y gracias a ese batido, Scott gana el partido del día siguiente y decide regresar, creando así una rutina entre ambos que no pueden evitar. Sin embargo, Scott mantiene su orientación oculta, pues sabe que los medios pueden responder mal a ello, mientras que Kip no tiene reparo alguno en decir abiertamente lo que quiere. ¿Puede una relación secreta entre los dos mantenerse a flote?
Este es un libro que forma parte de una saga llamada "Game Changer" y este es el primer libro de la historia donde conoceremos de primera mano a Kip y Scott, los cuales en mi opinión me han parecido una nubecita de ternura a cada página. Bien es cierto que han tenido ciertos puntos que no me han conseguido convencer del todo, pero en general es uno de esos libros que sabes que vas a disfrutar en cuanto lees la primera línea y así ha sido. Ahora bien, estoy con unas ganas enormes de seguir leyendo esta saga y algo me dice que en agosto voy a ponerme con el siguiente porque dudo poder aguantarme más tiempo.
La trama me ha gustado mucho y la verdad es que entiendo que sea una saga que guste tantísimo. Bien es cierto que al empezarlo me chocó un poco por ese instalove loco que tiene este libro, literal que la relación de ambos da un acelerón bestial y apenas te da tiempo a asumir que se acaban de conocer y a las pocas páginas ya son novios y todo. Que repito, aun así la autora lo ha manejado de tal forma que ha conseguido que no me chirríe todo el libro y le ha dado mayor realismo a lo de ambos según creaban recuerdos juntos. Otra cosa que no me convenció es que para mí gusto sí que siento que había demasiado spicy y me habría gustado que eso estuviera un poco rebajado y sustituido por más momentos entre ellos en otros ámbitos. Pese a ello, el romance es una auténtica cucada y ellos dos me han generado unas ganas constantes de abrazarles y no soltarles por nada del mundo.
Los personajes han sido un abrazo al corazón todo el tiempo. Y ya como os dije antes es algo que tiene mucho mérito porque a mí el instalove no me gusta nada, pero creo que la ternura que reflejan estos dos personajes y la manera tan adorable que tienen de ser y actuar a todo me ha hecho imposible no querer abrazarlos con todas mis fuerzas. Kip ha sido una ternura, me ha encantado su constante firmeza a la hora de ir a por lo que quería, la paciencia que ha tenido en gran parte del libro y también he podido entender sus dudas, la razón de que le doliese todo lo que pasaba entre ellos y por eso no pude juzgarle en nada. Scott también es un cacho de pan, desde el principio se ve que venera a Kip como nadie y que jamás había sentido algo así de fuerte hacia otra persona. Verle aprender de la mano de Kip a tener una relación y a entregarse en todos los aspectos posibles junto a afrontar su propio miedo es de las situaciones más bonitas que hay.
La pluma de la autora ha sido mi primera toma de contacto y la he disfrutado MUCHÍSIMO. La verdad es que su forma de escribir es muy amena y dulce, se nota que su intención todo el tiempo es transmitirnos problemas reales que sufren muchas personas en la vida diaria, pero también crearnos situaciones dulces en la pareja que hace imposible que no te encariñes de ellos y desees que sean felices como nadie. También os admito que de primeras yo creía que la narrativa iba a ser de otra forma, como más descriptiva y profunda, que se iba a explayar más con los escenarios, las emociones internas y no que tendría un ritmo tan constante y directo. Aun así, para el verano a mí me ha venido de lujo, así que estoy contenta de que haya sido así.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Kip, uno de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que siempre ha tenido una vida normal en su trabajo como camarero, hasta que uno de esos días en su trabajo termina conociendo a Scott Hunter, el famoso capitán del equipo de hockey Admirals. Verle en persona en un lugar así es un completo impacto para él, después de todo Scott parece alguien de otro universo distinto al suyo. No solo es atractivo y famoso, sino que encima tiene un talento innegable que hace que el mundo entero lo adore. Pero cuando la bebida que toma Scott en su cafetería le hace ganar el partido y salir de esa mala racha, Kip se sorprende al verlo regresar con la misma intención del día anterior. Así es como se crea una especie de tradición por parte de ambos donde Kip le hace un smoothie y Scott se lo lleva consigo. Pero entonces algo cambia, de forma sutil, y aunque Kip sabe que él está muy lejos de ser el interés de alguien tan increíble como Scott, no puede evitar lanzarse a la piscina y dejarle alguna indirecta para descubrir si acaso Scott siente un mínimo interés hacia su persona como él lo tiene. Y parece que es así, solo hay un problema y es que Scott no ha salido del armario, no ha dicho abiertamente su orientación sexual y eso hace que deban esconder lo que está pasando entre los dos y mantenerse alejados de la prensa. Pero cuando los sentimientos empiezan a hacerse más fuertes y profundos, Kip no podrá evitar preguntarse si acaso eso es todo lo que será entre ellos. ¿Todo se reducirá siempre a ser un secreto a ojos del resto del mundo por siempre?
Kip es un personaje que me ha encantado y es que he adorado especialmente su picardía y su forma tan directa de afrontar las cosas. Que tuviese todo tan claro, que no tuviera tapujos a la hora de querer o luchar por lo que deseaba. Es alguien admirable, fuerte y perseverante que en todo momento ha intentado ser la fortaleza de Scott en un mundo injusto para ambos. Creo que una de las cosas que más me ha encantado de él era verlo interactuar con sus amigos, porque a ver, eran todos maravillosos y super divertidos. Ojalá poder verlos más en los siguientes libros y que no queden al margen tomando en cuenta que son amigos de Kip. Bien es cierto que ha habido algún que otro detalle suyo que he entendido pero a la vez me ha molestado y creo que es algo comprensible tomando en cuenta que a Kip le ha pasado exactamente lo mismo al actuar así. Entiendo su punto, que no quiera esconderse de nadie, que quiera gritar a los cuatro vientos que ama a Scott y hacer planes juntos sin preocuparse de que los vean y tener que esconderse. Peeero también opino algo similar a Scott y es que a veces las cosas, por desgracia, no son tan fáciles. Y que me habría gustado que Kip entendiera un poco mejor el punto de Scott cuando se lo explicó en su momento. Porque la cosa es esa, Kip sabía dónde se estaba metiendo, sabía que Scott no estaba listo para decirle al mundo sobre su orientación y lo respetó y aceptó, por eso hubo algún que otro momento puntual donde me enfadé un poco con él y que presionase de esa forma a Scott. Por suerte se acaba dando cuenta y ese crecimiento personal que ha tenido en ese ámbito me gustó muchísimo.
Por otro lado tenemos a Scott, el otro de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que es el capitán del equipo Admirals de hockey, también conocido como uno de los más importantes de New York. Sin embargo, por culpa de él y su mala racha, el equipo ha estado perdiendo constantemente sin control alguno. En un intento por despejarse, Scott termina en una cafetería donde pide un smoothie y conoce a Kip, un camarero adorable y encantador que le atrae desde el primer minuto en el que se miran a los ojos. Cuando se va, al día siguiente gana el partido y en un intento de tradición deportista decide repetir lo mismo del día anterior yendo a por el mismo smoothie y hablando con el mismo camarero. Sin embargo, esa situación solo sirve para aumentar el interés que ha sentido por Kip desde que lo vio por primera vez. Y eso es un gran error, porque lo último que necesita Scott es complicarse la vida en una situación así, no cuando durante varios años ha logrado evitar cualquier cosa en el ámbito romántico para no perder la oportunidad de cumplir su sueño sin que los prejuicios se lo gafen. ¿Pero cómo sigues como si nada cuando tu cuerpo y tu corazón no paran de llevarte en la dirección contraria? ¿Y más cuando Kip empieza a volverse cada vez más importante para él?
Scott es un personaje que me ha parecido muy humano y esa es una de las principales razones por las que le he querido tanto. Aunque gracias a dios las cosas no son tan horribles como hace muchos años, donde la idea de ser homosexual era una "aberración" para el mundo, eso no quita que sigue habiendo mucha homofobia, especialmente en todo el ámbito deportivo. Que la autora quisiera darle a Scott esa parte más humana, más temerosa de dejarse llevar o mostrar esa parte suya me ha roto el corazón por completo. Porque es algo que ocurre, desgraciadamente hay quienes piensan que por ser gay ya automáticamente es un motivo de peso para dejar de admirarte porque ojo, no vayamos a admirar a un "maricón". Me ha dado un asco tremendo los prejuicios que siguen existiendo y me ha dolido especialmente porque hay personas como Scott que siguen guardando silencio y creen que son diferentes en el mal sentido al resto de las personas. Cuando la única diferencia que hay entre una persona heterosexual y homosexual es que a uno le gusta el género opuesto y al otro el mismo. ¿Cuál es la aberración ahí? ¿Por qué no dejar que la gente se quiera libremente sin prejuicios ni malas miradas por ello? Me he pasado todo el libro queriendo abrazar a Scott y decirle que sus sentimientos no tenían nada de malo, que no era culpa suya, sino de esta sociedad que, desgraciadamente, sigue cerrada en muchos sentidos y no sabe aceptar las cosas y dejar a la gente vivir como le dé la gana. Y me duele más saber que mientras que en una novela como esta, Scott alcanza su final feliz y afronta las cosas, en la vida real siguen existiendo muchas personas que sufren agresiones, insultos y malos tratos por el simple "pecado" de querer a alguien más.
En resumen, "Cambiar el juego" es el primer libro de una saga que estaba deseando leer de una vez por la cantidad de buenas opiniones que había leído sobre él. Además que en general es una saga que está en boca de todos, que no paran de fangirlear con cada libro nuevo que sacan y yo ya estoy segura de que con cada libro me irá sorprendiendo cada vez un poco más. Sé que este libro es uno de los que menos gustan de la saga por uno de sus clichés que suele ser el menos gustado por la mayoría de las personas, pero aunque a mí me han fallado algunas cosas, creo sinceramente que el libro ha sido bastante tierno y bonito y lo he llegado a disfrutar mucho. La trama es sencilla, al final no deja de ser un romance entre dos chicos de mundos opuestos, ya que uno es deportista y capitán de un equipo de hockey y el otro es un chico con una vida más alejada de los focos atendiendo a la gente en una cafetería. Sin embargo creo que ha sido bastante tierno de leer, por no hablar de que deja un mensaje potente en la recta final que sigue ocurriendo a día de hoy y que nunca debería olvidarse. Lo único que no me ha convencido en general ha sido el instalove, ya que creo que la relación corre demasiado en muy poco tiempo, pero eso tampoco hace que disfrutes menos del libro, ya que la autora lo maneja de tal forma que se hace tierno de leer aun así. Eso sí, yo personalmente habría puesto menos spicy para sustituirlo por más momentos entre ellos fuera de ese ámbito, porque sí admito que en ocasiones se me hacía un tanto repetitivo. Los personajes han sido un abrazo al corazón y es que de verdad que los dos eran una completa cucada juntos. No solo me ha encantado las interacciones que tienen y cómo se va consolidando la relación de los dos, sino que también me ha fascinado la manera tan bonita que tiene la autora de hacerlos crecer juntos de la mano. Kip es un ser de luz al que he querido abrazar muchas veces. No solo me parece una persona muy valiente y buena por siempre tratar de ser el apoyo de Scott en todos sus pasos, sino que también llega a ser muy paciente pese a la situación complicada que atraviesan. Scott tampoco se queda atrás y es que me ha parecido un amor de chico que dan ganas de cuidar. Me daba rabia todo lo de su miedo porque nadie se merece ir con dudas solo por querer a otra persona. Que eso no lo convierte en un error y que el mundo debería ser un lugar libre donde amar cómo y a quien te dé la gana. El romance es bastante tierno y como ya dije en su momento aunque es bastante instalove, en general según avanzas vas olvidando ese detalle y no te termina chirriando toda la evolución de ambos porque lo acaba haciendo todo bastante dulce y equilibrado entre ambos. La pluma de la autora ha sido super dulce y siendo mi primera toma de contacto lo cierto es que la he disfrutado mucho más de lo que me imaginaba. No solo creo que su escritura es super amena y tierna, sino que también me ha parecido muy buena opción para el verano si buscas algo ligero que te haga reír y sacar más de una sonrisa. Tengo muchas ganas de leer más libros suyos, porque lo cierto es que cuando la empecé pensaba que su escritura sería mucho más profunda y detallada, pero lo cierto es que el estilo es más sencillo.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!












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