Cassandra Clare/ Editorial Planeta/ 384 páginas/ Los manuscritos rojos de la magia [Las maldiciones ancestrales #1]/ Tapa dura/ Comprar aquí
A medida que la saga Cazadores de Sombras ha ido creciendo y evolucionando, uno de los personajes que mayor fuerza y atractivo ha cobrado entre los fans es Magnus Bane: seductor, irreverente y con un enorme poder, deja un recuerdo imborrable.En esta nueva bilogía, Cassandra Clare toma a este personaje como protagonista para desarrollar una nueva rama dentro del universo Cazadores de Sombras. Así, seguiremos el romance de Magnus y Alec mientras viajan por Europa, donde descubrirán que una pequeña broma de Bane ha alcanzado dimensiones desproporcionadas y se ha convertido en un culto demoníaco llamado la Mano Escarlata, que está sembrando el pánico por doquier. Para resolver el malentendido y detener el caos, Magnus y Alec deberán encontrar al líder de la secta y enfrentarse a él combinando sus poderes.
¡Buenas mis queridas estrellas! Yo, sinceramente, todo lo que se escriba de esta pareja me lo voy a beber como si fuera agua en un desierto. Ya lo dije muchas veces, pero de verdad que creo que Magnus y Alec son de las mejores parejas que te puede dar un libro, que crecen y mejoran en cada situación y en ningún momento te hacen pensar que son una mala elección como relación. Cometen errores, se equivocan y fallan sin parar, pero al final eso es lo que me encanta de ellos, que la autora no los hace perfectos, sino reales, humanos y con miles de dificultades que solo describe el día a día de lo que es tener miedo, pero saber que cada día seguirías eligiendo a la misma persona por encima de cualquier circunstancia.
"Los manuscritos rojos de la magia" nos cuenta la historia de Alec y Magnus, después de la guerra que tuvieron que librar hace poco para salvar al mundo de la oscuridad. Ambos quieren tener un viaje por Europa que los haga alejarse un poco de las responsabilidades y, también, afianzar esa relación que ha empezado a formarse entre los dos. Alec quiere conocer mejor a Magnus, a ese chico caótico y peculiar que no deja de sorprenderlo y Magnus quiere descubrir esas emociones nuevas que Alec no deja de despertar en él desde que se encontraron por priemra vez. Sin embargo, el descubrimiento de un culto llamado Mano Escarlata estropea sus planes, especialmente cuando se enteran de que el líder de esta es, ni más ni menos, que el propio Magnus Bane. Así es como Alec y Magnus se embarcan en una aventura en busca de ese culto y descubrir qué es lo que se esconde al otro lado de él. ¿Por qué razón Magnus crearía ese culto y por qué no consigue recordarlo?
Este es un libro que forma parte de trilogía llamada "Las maldiciones ancestrales" y este es el primer libro que nos relata un pedazo de la relación de Alec y Magnus. Este libro se desarrolla tras los acontecimientos del cuarto libro de la saga principal "Ciudad de los ángeles caídos", que es el final de una de las guerras que tienen que librar los personajes para salvar el mundo de la devastación. Ahí se resumía brevemente que Alec y Magnus se iban de viaje por Europa para afianzar su relación y conocerse mejor, pero nunca contaron qué había ocurrido en ese viaje en concreto. Este libro nos muestra cómo se desarrolló todo y las situaciones que vivieron ambos juntos al marcharse, algo de lo que yo no me quejo porque como ya dije antes cada libro de Alec y Magnus yo lo voy a disfrutar como una niña pequeña.
La trama me ha sorprendido y para bien, porque al ser un libro que se aleja un poco de la trayectoria principal de la saga, me preocupaba que en este punto se quedase algo flojo para mi gusto. Pero no ha sido así, de hecho me ha mantenido muy intrigada. No solo descubres detalles de Magnus Bane como personaje con su transfondo, sino también se cierran ciertos vacíos que se habían quedado en la saga principal. Además creo que ha sido un acierto de la autora mostrarte más escenarios de ambos protagonistas, porque en la saga principal les dieron poca relevancia y aquí al menos ves cómo se iba afianzando la relación de lo dos, lo cual es perfecto para conectar mejor con ellos y con el romance que iban experimentando hacia el otro.
Los personajes me encantan, pero es que creo que nunca habrá un libro que me haga pensar lo contrario sobre Alec y Magnus. Lo mucho que me divierto leyéndolos por las ocurrencias que tienen y las situaciones que viven, pero a la vez la emoción que me generan al comprender hasta qué punto se aman y se eligen al final de cada adversidad. Alec no deja de sorprenderme y es que me paro a pensar en su personalidad los primeros libros, cuando no me decía gran cosa y ahora, viendo en varios libros su punto de vista y sus propias emociones, me doy cuenta de que cada vez lo estoy amando más. Y Magnus simplemente es perfecto. No puedo dejar de reírme con sus ocurrencias, pero a la vez tiene esa profundidad que me conmueve, que me hace desear abrazarlo con fuerza y protegerlo de todo lo malo. Si es que son la pareja perfecta y punto.
La pluma de la autora me ha encantado y es que ya he dicho varias veces que me sorprende lo amena que es su escritura cuando de pequeña creía que su narrativa era más densa y difícil de seguir. Pero no es el caso, de hecho no deja de mejorar por momentos. Y es que de la narrativa que tenía cuando empezó Cazadores de Sombras con la saga principal, que tenía momentos muy densos y hasta aburridos, aquí la autora demuestra que ha aprendido a equilibrar los escenarios para darle intensidad en cada página y que no puedas aburrirte en ningún momento. Además que la presencia de ambos protagonistas ayuda, porque de todos los de la saga pienso que son los que tienen el amor más puro, real y emocionante.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Magnus, uno de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que ha vivido incontables vidas a causa de su inmortalidad. Ha amado, ha perdido, ha sentido, ha hecho locuras, ha cometido errores, ha vencido... Pero en ninguna de ellas encontró lo que ahora empieza a conocer desde hace poco. Alec entró a su vida como un vendaval y aunque Magnus ha experimentado muchos amores en su larga vida, ninguna de ellas le hizo sentir esa necesidad constante de más, de mucho más. Y es algo curioso, pues Alec no puede tener una personalidad más opuesta a la suya: callado, taciturno y hasta tranquilo, rasgos que no son precisamente lo que describiría a Magnus Bane. Pero quiere conocerlo más, algo en su interior no deja de pedírselo. Por esa misma razón decide invitarlo a un viaje por Europa una vez que finaliza la guerra que han tenido que librar, para pasar tiempo los dos solos y afianzar esa relación que apenas comienza. Pero lo que creía que serían unas vacaciones tranquilas y románticas, se convierte en una nueva misión que no pueden obviar por mucho que quieran. Y es que hay un culto llamado "Mano Escarlata" que está causando el caos allá por donde va, pero lo peor de todo no es eso, sino quién lo lidera, pues es alguien que conoce bastante: él mismo. Magnus no comprende cómo o cuándo pudo pasar, pues no tiene el menor recuerdo de haber fundado un culto en ningún momento. Todas las pruebas apuntan a él y sabe que si no hace algo pronto van a culparlo de lo que está ocurriendo. Es así como Magnus, acompañado de Alec, se embarcan en una aventura para detener a ese culto y descubrir, de paso, si realmente él fue el causante de crearlo y por qué razón lo hizo.
Magnus es un personaje que siempre me ha gustado desde que apareció por primera vez en la saga principal. Sus ocurrencias, la forma tan peculiar que tenía de ser y de actuar frente al mundo eran maravillosas porque demostraba lo ocurrente y divertido que llegaba a ser hasta en los momentos más cruciales. También me fue sorprendiendo, porque a pesar de que la autora te dice desde el principio que es inmortal, nunca imaginé que estaría involucrado en tantísimos momentos importantes de la saga y que sería un personaje clave para todos ellos. En este libro he podido conocerle un poco mejor, ver un lado más emocional de él y son detalles que agradezco porque sin ellos no podría ver el gran corazón que siempre ha tenido Magnus aunque él quiera decirse a sí mismo que nunca fue así. Porque en todo momento se preocupa por los demás, por ayudar, mirando todos los puntos posibles porque si tiene la posibilidad de salvar a alguien lo hará aunque este haya tenido un comportamiento cuestionable. Y es que a pesar de las miles de vidas que ha vivido, sigue teniendo un corazón tan cálido y lleno de valores más bonitos de los que parece a primera vista. Sus sentimientos por Alec siempe me han dejado sin aliento, pero porque a pesar de su inmortalidad y que ha amado a muchas personas antes de él, con Alec ves un vínculo que nunca ha tenido antes. Te das cuenta de hasta qué punto lo ama que nada más le puede hacer sombra a lo que va viviendo a su lado y eso a mí me ha tenido el corazón en un puño todo el libro.
Por otro lado tenemos a Alec, el otro de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que durante toda su vida ha tenido que vivir ocultando sus emociones, lo que sentía hacia los chicos y que nunca nadie supo aceptar de él. Siempre le dio miedo reconocer algo que los demás rechazaban, porque esa imagen podía terminar de romper la posibilidad suya de ser un orgullo para su apellido. Pero entonces conoció a Magnus y lo que creía una necesidad de ocultarse para protegerse empezó a tambalearse. Por eso se arriesgó, le entregó su corazón a un brujo, algo el doble de prohibido a ojos de los demás que amar a alguien de tu mismo sexo. Cuando finaliza la guerra que tienen que librar para salvar al mundo, Alec se atreve a irse con Magnus de viaje por Europa, pues quiere desconectar de las responsabilidades y conocer a ese subterráneo que no deja de acelerarle el corazón cuando se encuentra cerca. No sabe cómo ha pasado, pero de un momento a otro ha terminado anhelando su presencia constante, verle a todas horas y conocer más sobre él, incluso aunque sepa que Magnus ha vivido demasiadas vidas diferentes a causa de su inmortalidad. Pero su viaje se ve truncado cuando descubren la existencia de un culto llamado "Mano Escarlata" pues el líder de esta es alguien que conocen demasiado bien: el mismísimo Magnus Bane. Y aunque este asegura que no recuerda nada de eso, Alec sabe que todas las sospechas recaen directamente sobre él. Pero está dispuesto a hacer lo que sea para probar la inocencia de Magnus, por lo que accede a embarcarse en una aventura con él en busca de ese culto y las respuestas que lo llevarán a descubrir si realmente Magnus fue el causante de todo lo que ha hecho el culto o no.
Alec es un personaje que cada vez me encanta más y eso es algo que ya he dicho muchas veces. Creo que lo que más me gusta de él es el crecimiento notorio que ha tenido desde su primera aparición a la más reciente. Me sigue sorprendiendo cómo empezó siendo alguien tan callado, tan poco presente que ni siquiera parecía que fuera a tener algún tipo de protagonismo, a ser uno de los personajes más vitales de la saga por todo lo que llega a lograr en los últimos libros. Me encanta todo su crecimiento, la evolución que tiene no solo a nivel emocional, sino por las batallas que tuvo que librar para salir adelante y que consiguió a pesar de los obstáculos. Me dolía en el alma las injusticias que le hacían pasar por el simple hecho de amar a un chico y también por amar a un chico pero que era subterráneo. La discriminación que se dejaba ver en todo eso, lo bien que lo supo describir Cassandra Clare y que es un hecho que mucha gente sigue sufriendo a día de hoy. Alec es la definición de fortaleza, de valentía y de resolución y nunca me cansaré de decir que junto con Magnus hacen una de las parejas más preciosas de este universo.
En resumen, "Los manuscritos rojos de la magia" es el primer libro de una bilogía que cronológicamente transcurre después del cuarto libro de la saga principal "Ciudad de los ángeles caídos", donde nos cuentan más detalladamente lo que ocurrió en el viaje que hicieron Magnus y Alec por toda Europa. Yo de verdad que seré muy repetitiva, pero os prometo que leería todos los libros del mundo que hiciera Cassandra Clare sobre estos dos, porque a mí me dan la vida y me llenan el corazón de tanta alegría que jamás podría pensar diferente aunque quiera. La trama me preocupaba que fuera sencilla, pero no ha sido el caso en absoluto. Aunque se aleja de la trayectoria que seguía la saga principal no me ha parecido que flojease de ninguna forma. De hecho me ha tenido muy intrigada porque llenaba ciertos vacíos que dejaba la saga principal y que me parecían importantes para entender mejor ciertos detalles de estos dos protagonistas en concreto. También creo que hay mucho ritmo de forma constante, no decae en ningún momento y es que hay acción en cada página a pesar de que se supone que iba a ser un viaje tranquilo que termina truncándose a causa de las circunstancias. El romance es perfecto, creo que no hay otra forma de describir la increíble química que tienen Magnus y Alec en cada página. No podía dejar de enternecerme y chillar por las escenas que nos regala Cassandra Clare de ellos aquí y que, en lo personal, han sido de los más románticos de todo Cazadores de Sombras. Los personajes me han tenido en una nube constante, porque el poder conocerlos más a fondo, entender de cerca sus inquietudes y todo el transfondo que tienen dentro es un plus que le agradezco a la escritora. Alec no deja de sorprenderme y es que luego de encontrarme al inicio a un personaje apagado y que no llamaba la atención por ser tan silencioso y hacerse tan invisible, poco a poco te van mostrando su voz, su fuerza, su vitalidad y no puede tenerme más enamorada. Magnus siempre fue mi debilidad, pero es que cómo no amar a un personaje que no deja de brillar allá por donde va. Te ríes a carcajadas con él y encima siempre mira por los demás, se preocupa de que nadie sufra ninguna injusticia y tiene un corazón tan bondadoso que me da rabia pensar en la cantidad de personas que se han aprovechado de eso. La pluma de la autora no deja de mejorar en cada libro, porque luego de cómo empezó esta saga, donde considero que la saga principal tiene una narrativa más simple y hasta algo infantil en algunos puntos, aquí ha sido todo lo contrario. No deja de crecer en el ámbito narrativo, dándole fluidez a lo que antes eran descripciones más densas y repetitivas. Además de que ha enriquecido mucho su vocabulario y ha mejorado en todo el ámbito emocional, transmitiendo los vínculos afectivos de cada personaje al lector con más fuerza de lo que conseguía hacerlo antes.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!













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