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miércoles, 4 de marzo de 2026

Carlota y el cactus de color rojo

Andrea Longarela/ Autopublicado/ 270 páginas/ Carlota y el cactus de color rojo/ Versión Kindle/ Comprar aquí 



Carlota lleva una vida tranquila. Está terminando sus estudios de Periodismo, vive con su madre y pasa el rato con su amigo Basil. También fantasea de vez en cuando con su profesor favorito y evita pensar en unos ojos azules con los que se cruzó hace ya muchos años, en un pasado que prefiere olvidar, aunque lo recuerde cada día cuando despierta.

Carlota es una chica normal, como tú y como yo. Sin embargo, guarda un secreto muy especial. Y la vida le sonríe por una vez. Y consigue las prácticas de sus sueños. O quizá de sus pesadillas. Porque Carlota, de repente, debe enfrentarse a un reencuentro inesperado, a un hoyuelo encantador, a un puñado de camisetas horribles y a la obligación de tomar una decisión que cambiará su vida.

Y, además, en medio de todo este lío, ¡se topa con un cactus de color rojo!




¡Buenas mis queridas estrellas! Ya tenía ganas de ponerme con la siguiente historia de esta autora y ver lo que me iba a encontrar entre sus páginas. No os mentiré, me daba miedo leerlo porque sé que Andrea ha cambiado mucho a nivel narrativo y me preocupaba que sus libros más antiguos no tuviera el mismo impacto en mí que con su narrativa más actual. Y aunque es evidente que su forma de desarrollarlo todo en este libro es mucho más simple que como lo hace actualmente, también pienso que ha sido un libro bonito, con sus aristas y todos esos detalles que lo hace un libro interesante para reflexionar.

"Carlota y el cactus de color rojo" nos cuenta la historia de Carlota, una chica que tuvo que crecer demasiado deprisa cuando, a causa de una noche diferente con un chico desconocido, terminó con ella embarazada y teniendo que sacrificar todo su trayecto para ser capaz de darle a su hija la vida que se merecía. Ahora Carlota intenta salir adelante, teniendo el apoyo de su madre y de Basil, su mejor amigo. Incluso podría decirse que también de su profesor, un amor platónico con el que no para de fantasear ante el deseo de que también la mira de la misma forma que lo hace ella. Cuando le dan la posibilidad de hacer una prácticas con lo que lleva años soñando, Carlota no duda en aceptar, sin saber que el encargado de guiarla es su mayor pesadilla. Iván, no, más bien Rodrigo es el causante de que ella tuviera que dejar ir todo su futuro planeado hace cinco años atrás y también el padre de su hija Ava. Aunque sabe que debería decir las cosas como son, ¿qué le dices a una persona que llevas sin ver desde hace cinco años y que ni siquiera te recuerda para explicarle que es padre de una niña pequeña? Carlota tendrá que valorar si Rodrigo es la clase de chico que merece conocer a su pequeña, sin saber que al acceder a conocerlo puede terminar provocando que sus planes se destruyan una vez más por causa de la misma persona.

Este es un libro que es uno de los primeros de la autora, de hecho es bastante antiguo y se nota porque ni siquiera lo he encontrado disponible en Amazon por falta de existencias, ya que esta historia se integró en el mercado hace ocho años. No tenía ningún tipo de expectativa puesta en la historia, pues no sabía lo que me iba a encontrar y tampoco tenía idea de si la escritura antigua de la autora cumpliría las expectativas que tenía de ella a nivel narrativo. Y aunque no es mi libro favorito de la autora, lo cierto es que me ha sorprendido un poco los temas que aborda y la manera en que Andrea siempre consigue enternecerte aunque sea un poco con lo que te quiere contar. 

La trama es sencilla, pero no por ello significa que es mala o que no puede gustarte. A mí personalmente me ha parecido un libro bonito, con unos mensajes interesantes con los que no contaba pero que me han hecho disfrutar de la novela. Quizá lo que más me ha fallado es el desarrollo, porque al igual que con varios libros antiguos que le he leído ya de la autora, siento que lo escribe todo con un poco más de prisa y no termina de profundizar en el conflicto de la forma en que lo hace actualmente. El romance ha sido bonito, quizá me habría gustado ver un poco más de ellos dos como pareja y con la relación de ambos con la niña, pero en general no ha sido un desarrollo de relación que me haya disgustado.

Los personajes han sido más interesantes de lo que me esperaba, aunque no negaré que en algún momento me han puesto de los nervios con sus cambios de mentalidad tan abruptos. Carlota me ha enternecido por su afán de querer proteger a su hija e impedir que nadie le haga daño. Sí que es verdad que actúa bastante mal con Rodrigo y quizá es lo que menos me ha gustado de ella, porque termina por no entender ni un solo segundo lo que él podría estar sintiendo y a veces me daba la sensación de que se centraba más en los de ella que en nada más. Rodrigo me ha gustado, aunque al no tener punto de vista de él no puedo tener una opinión muy detallada de su persona. Lo único que puedo decir es que su forma de actuar me ha hecho gracia en varios momentos y ha resultado ser más adorable de lo que parecía.

La pluma de la autora me ha gustado y eso que es una narrativa mucho más simple, más antigua y que se nota que entonces no tenía la experiencia que tiene ahora. Sí que es verdad que sigo creyendo que le falta esa madurez que tiene ahora a la hora de desarrollar los conflictos o los miedos y sentimientos de los dos protagonistas. También echo en falta tener dos puntos de vista que me permita conocer mejor el transfondo de él y no solo el de ella. Además que algo que sí que llego a notar la falta de cómo describe las cosas ahora, es la delicadeza con la que lo hace, ya que antes se notaba que era un poco más directa al hacerlo.

Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.

Por un lado tenemos a Carlota, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que siempre ha sido una chica organizada, que ha llevado su vida planificada al detalle, hasta que una noche donde se permitió dejarse llevar terminó convirtiéndose en una decisión que cambió toda su vida para siempre. Ahora Carlota es madre de una niña de cinco años, ha tenido que dejar ir muchas de las cosas que le habría gustado hacer siendo adolescente, y ha tenido que renunciar a muchas otras para sacar adelante a su hija y a ella misma. Su único apoyo son su madre y su mejor amigo Basil, que siempre han estado a su lado cuando mas lo ha necesitado. Y ahora tiene la oportunidad de su vida gracias a su profesor, el cual es su amor platónico desde hace un largo tiempo. Lo que no se imaginaba es que esas prácticas con las que ha estado soñando desde que empezó el curso se convertirían en un infierno al tener como supervisor al causante de que toda su vida diera un giro radical hace cinco años. Iván, o más bien Rodrigo, es aquel chico que conoció en aquella fiesta, con quien tuvo una noche única y que al día siguiente ya no había ni rastro alguno de él. También es el que la dejó embarazada y del que no ha sabido nada hasta ahora. Carlota toma la decisión de conocer quién es el chico que se esconde bajo esas camisas horteras y esa personalidad bromista, sin saber que quizá eso sea lo que cause que sus caminos se entrelacen más de lo que ya lo estaban de antes. 

Carlota es un personaje que me ha gustado, especialmente por toda la parte que engloba su papel como madre. Lo mucho que lucha para darle a su hija la vida que se merece, que no se tenga que preocupar nunca por nada y, sobre todo, que no le falte ni un poquito de amor tomando en cuenta que le falta uno de los progenitores en su vida. La verdad es que puedo llegar a entender su dolor y su enfado, porque me parece una situación horrible que por una vez que se deja llevar para experimentar la libertad de tener una aventura con un chico cualquiera termine quedándose embarazada. Entiendo el miedo, la incertidumbre, de que ese chico hubiese desaparecido y poco después descubriera su estado, sabiendo que no tenía la manera de contactar con ese chico para que estuviera a su lado y la ayudase. Pero sigo pensando que Carlota se pasa un poco de la raya en varios momentos. Sí, es normal que te moleste o que incluso te sientas frustrada de lo injusto que es todo, pero es que Rodrigo nunca tuvo culpa de nada en realidad. ¿Podría haberse ido diciéndole adiós? Sí, quizá, pero eso no habría cambiado absolutamente nada. Él no le habría dado el número ni ella a él tampoco y las circunstancias de Carlota habrían sido exactamente las mismas. Por no hablar de que tampoco creo que la relación que ambos habían tenido tan efímera y superficial (después de todo solo pasaron la noche juntos para tener sexo, no por estar enamorados) diese a entender que habría existido algo más allá de ese encuentro.

Por otro lado tenemos a Rodrigo, nuestro protagonista masculino. De él no os puedo hablar demasiado ya que lo que os cuente puede ser considerado spoiler porque no tiene punto de vista. Así que os contaré un poco sobre él y mi opinión general del personaje.

Rodrigo es un personaje que me ha gustado, pero al que me ha faltado conocer mucho mejor. El problema de tener protagonistas masculinos sin ningún punto de vista, es que no puedes ver a fondo sus emociones, lo que están experimentando o ver el transfondo que puedan llegar a tener más allá del que ve la protagonista. Hay detalles suyos que se conocen que sí me enternecieron, especialmente con todo lo relacionado con Carlota. Cómo se iba enamorando de ella, la manera en que la cuidaba o valoraba su manera de ver las cosas. También me ha dado mucha pena, pues creo que hay momentos donde Carlota se pasa de la raya y le trata peor de lo que se merece por un rencor que tampoco me parece del todo enfundado. Sí, las circunstancias fueron bastante injustas con ella, pero ¿puedes culpar a un chico que ni siquiera te conocía de irse a la mañana siguiente antes de que despiertes? Quizá se quería ahorrar el momento incómodo y tampoco creo que hubiese ninguna relación que los obligase a tener que justificarse ante el otro. Si lo hubiese hecho Carlota con él también me habría parecido normal. Las circunstancias y lo injusto de que ella se quedara embarazada a través de eso es el problema y ahí entiendo que ella pudiera estar más a la defensiva o asustada por encontrarse con él y lo que pudiera pasar. Pero creo que endemoniar la actitud de Rodrigo como si fuera alguna clase de monstruo que lo abandono cuando no tenían ningún tipo de relación me parece un poco de locos. Al menos me habría parecido más lógico que se sintiera así si él hubiese huido así tras descubrir que ella estaba embarazada.

En resumen, "Carlota y el cactus de color rojo" es un libro que es bastante antiguo de la autora y se nota que a nivel narrativo es mucho más sencillo a como pueden ser ahora sus novelas. Algo de lo que sí me he dado cuenta es de lo mucho que ha cambiado en ese aspecto, como antes podía llegar a escribir de una forma más directa y ahora en cambio se toma las cosas con mucha más calma y las reflexiones llegan a ser más adultas y profundas que entonces. La trama es sencilla, no tiene ningún giro de guión que te deje sin palabras ni tampoco hay un desarrollo descomunal que no te veas venir. De hecho es de las novelas más predecibles de la autora porque lo que te cuentan es lo que es. Hay mensajes más bonitos de lo que me esperaba y eso que cuando yo empecé el libro no tenía ni idea de lo que iba a tratar. Pensaba que iba a ser de estas historias que te dejan con el corazón enternecido y poco más, pero la verdad es que ha tocado ámbitos bastante duros y que te hacen preguntarte cómo actuarías tú en la misma situación. El romance ha sido bonito, pero sí que es verdad que me ha faltado más desarrollo emocional y de ellos dos en el ámbito romántico. Además que también me ha fallado el poco protagonismo que ha tenido Ava, la hija de ambos, tomando en cuenta que es el conflicto inicial de la historia. Los personajes me han gustado, sí que es cierto que me han exasperado más veces de lo que me esperaba, pero me ha gustado el hilo de unión que los entrelazaba al otro o la forma en que iba desarrollándose sus vínculo afectivos. Carlota es un personaje entrañable, he querido protegerla en todo momento, incluso cuando se autosaboteaba su propia felicidad. Sí que es cierto que no me ha gustado su forma de tratar a Rodrigo en varias ocasiones, pero tomando en cuenta su situación y el hecho de que todo lo que ha sufrido la ha hecho estar más alerta en ese sentido, tampoco la puedo culpar. Rodrigo en cambio me ha gustado, pero me ha faltado conocerle mejor. Siento que el problema de que no tenga punto de vista ha afectado bastante al hecho de que no pudiera empatizar con su trayectoria o con la relevancia que tenía dentro del libro. La pluma de la autora no ha estado mal tomando en cuenta que es un libro que tiene muchos años. Me esperaba algo mucho más simple o que no me terminase de llenar las emociones que se describían, pero lo cierto es que ha sido más bonito de lo esperado. Sí que hay que reconocer que se nota la simpleza en muchos aspectos o el hecho de que en esta época la autora era más directa describiendo lo que pasaba y no ahondaba apenas en todo el sufrimiento de los personajes. Aun así tengo muchas ganas de seguir leyéndola con su antigua escritura y ver cómo ha ido mejorando en este aspecto también.

¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.

¡Nos vemos en la próxima reseña!










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