Carmen Arteaga/ Autopublicado/ 425 páginas/ Nuestra isla [Aura #2]/ Tapa blanda/ Comprar aquí
Dicen que el final del cuento es el principio de la realidad. ¿Y qué pasa después de un verano que lo cambió todo?Aura vivía de certezas que creía inamovibles, pero Sergio apareció y se las llevó por delante. Ahora a ella le toca dibujarse a sí misma, a él, encontrar un sitio a su lado, y ambos deben descubrir si podrán sobrevivir lejos de esa burbuja en la que les envolvió el mar.
¡Buenas mis queridas estrellas! Ya me habré repetido muchas veces, pero de verdad que creo que esta autora tiene un talento que pocas personas en la vida obtienen y que es capaz de escribir desde el alma y darle visibilidad a muchísimos temas que son importantes y que no hay mucha gente que consiga plasmar en su totalidad. Con Carmen ya he experimentado en dos obras lo bien que maneja los temas complejos del amor, la dificultad de avanzar y, sobre todo, la cantidad de errores que cometen las personas, no solo con la falta de comunicación, sino de información sobre las dificultades que puede arrastrar una persona a sus espaldas por culpa de los prejuicios.
"Nuestra isla" finaliza la historia de Aura y Sergio, que han dado el mayor salto de sus vidas al empezar a compartir la vida juntos. Sergio ha dejado atrás su isla para irse a vivir con Aura a Madrid, donde los recuerdos malos pesan por todo lo que vivió allí. Aura intenta no sentirse culpable por esa decisión que él ha tomado, pero tratando de mantener por otro lado sus propios objetivos de trabajar en diseño como siempre ha deseado. Aunque ambos han decidido compartir sus vidas juntos, la vida no acaba con el final feliz y no tardarán en descubrir que en el camino tendrán que sortear varios obstáculos que jamás habrían imaginado. ¿Superarán cada uno de ellos como consiguieron hacerlo cuando vivían al lado del mar?
Este es un libro que forma parte de una bilogía llamada "Aura" y que este es el segundo y último de la historia de Aura y Sergio, dos personajes que me han sorprendido más de lo que me imaginaba. Ya os había dicho en la anterior reseña que sentía que me faltaba conocer en profundidad a Sergio, que aunque a Aura se le da mucha visibilidad con sus propios conflictos internos, a Sergio se lo deja un poco más al margen y no se exprimió lo suficiente su potencial como protagonista. Pero una vez más, la autora me ha demostrado que lo tenía todo preparado y aquí ambos me han demostrado ese lado más humano del amor que a veces se olvidan de plasmar en los libros.
La trama me ha parecido más madura y real en este segundo libro. Quizá porque como dice la sinopsis, se acaba esa parte veraniega y de vivir y disfrutar sin pensar en la vida real, en las responsabilidades y las diferencias que separaba a ambos protagonistas. Ahora los dos están viviendo algo más adulto, conviviendo juntos y compartiendo momentos que nunca habrían llegado a imaginar. Lo que más me ha gustado es el mensaje implícito que deja la autora sobre qué pasa cuando las diferencias en dos estilos de vida es tan grande y como eso puede llegar a dificultar las cosas de una manera u otra. El romance me ha encantado aquí, pero porque me ha parecido más real, más visceral y capaz de dejarte sin aliento cada vez que ambos se miraban a los ojos.
Los personajes me han gustado y sorprendido más en esta segunda parte, de hecho hasta he notado esa química que resalté en la reseña del primero que me había faltado ahí. Creo que aquí se han abordado esos vacíos que notaba entre ellos y que nunca se habían tratado como se debía. Aura me ha frustrado y dolido a partes iguales, pero tampoco puedo juzgarla ya que así ha sido su vida por cómo la educaron y por lo enterrados que tiene esos pensamientos erróneos de cómo debe actuar y ser. Sergio me ha sorprendido y es que en este segundo libro he podido empatizar con él y entender mejor sus emociones y lo que había dentro de él. Sin duda no puedo quejarme de lo bien que se ha abarcado las diferencias de ambos y cómo se ha manejado todos los conflictos que iban teniendo juntos y por separado.
La pluma de la autora me encanta y ya es un hecho que haga lo que haga nunca va a conseguir fallarme en este punto. No sé cómo lo hace, pero independientemente de que un personaje te pueda caer mejor o peor, lo cierto es que ella los hace tan humanos, tan reales, que es imposible no quererlos a tu manera también. Además en este último libro he sentido más emoción, se me ha encogido el corazón con ciertos temas que se han abordado e incluso diría que la autora ha llenado esos vacíos que sentí en el primero y que aquí se han profundizado mucho más. Y para qué mentiros, luego de acabarme esta bilogía ya estoy ansiosa por el momento en que pueda ponerme con otro libro de ella, porque de esta autora soy incapaz de cansarme ya.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Aura, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que un día viajó a una isla de despedida de soltera con sus amigas y no esperó encontrar el amor de su vida allí, al lado del mar. Se arriesgó y lo dejó todo para creer en ese amor y finalmente, después de tantos obstáculos, por fin están juntos y conviven en un piso en Madrid. Y todo debería estar bien, si no fuera porque Aura siente cierta culpa de que Sergio lo haya dejado todo para volver a esa ciudad que tantos malos recuerdos le da. ¿Y si ha sacrificado demasiado por ella? ¿Y si se arrepiente y lo de ambos termina? Además, Aura no podría volver a la isla, no cuando tiene un proyecto en camino al estudiar diseño para encontrar y pulir su propio camino luego de todos los cambios que ha tenido su vida en tan poco tiempo. Pero no es fácil, no cuando el miedo a fracasar, a no estar a la altura, a equivocarse e incluso a ser insuficiente son una sombra constante en su cabeza que la obsesionará a ser cada vez mejor pase lo que pase. Pero esa situación, junto a otros muchos nuevos obstáculos, harán que las diferencias entre Sergio y ella se acentúen más debido a la convivencia. Y es que aunque se quieren y sabe que él es el amor de su vida, ¿y si el amor no es suficiente para soportar tantos cambios y sacrificios constantes? ¿Cómo pueden frenar la cantidad de reproches y enfados que nacen de la nada por la más pequeña situación?
Aura es un personaje que en este libro me ha enfadado muchas veces, pero a la vez me paro a pensarlo y me doy cuenta de que eso la ha hecho mucho más humana de lo que esperaba. Me ha encantado que cometiera tantos errores, porque en medio de todos ellos he visto su lado más imperfecto, ese que ella creía que era un error y lo que jamás debía dejar salir. Pero adivinidad qué, solo la hizo más ella y más maravillosa por ello. Odiaba cada vez que se dejaba llevar por las opiniones de los demás, que se fijaba más en lo que en resto pudiera pensar que en lo que tenía al lado y delante de sus ojos. Que nadie tiene el derecho de juzgarla y que si lo hacen, pues adelante, porque eso no dictamina ningún tipo de certeza. Por eso me ha encantado lo mucho que crece en este libro, verla avanzar hacia ese amor propio que seguía pendiente en el primer libro y que aquí me ha ayudado a conocerla y verla perderse una y otra vez en su camino de encontrarse. También ha sido doloroso ver cómo se rompía en pedazos por situaciones injustas de la vida, cómo perdía algo que deseaba con toda su alma y se perdía en una oscuridad permanente. Y su relación con Sergio, los sentimientos que tiene con él, me han gustado más que en el primero, pero por lo real que he sentido su relación esta vez. Han caído una y otra vez, han discutido y cometido errores a cada rato, pero a la vez se han vuelto un poco más fuertes en el camino. Porque ninguna relación es perfecta ni ninguna persona es ningún príncipe azul o princesa rosa que vaya a darte todo lo que esperas y cumplir cada expectativa sin pestañear. Y creo que ese mensaje, el de saber que a pesar de los errores puede haber esperanza en muchas circunstancias y que incluso puedes tomar la mano de esa persona y crecer juntos, es uno de los mejores que la autora ha podido dar con esta protagonista.
Por otro lado tenemos a varios personajes que tienen su punto de vista, pero de los que no os hablaré demasiado ya que considero que al tener menos que la protagonista hacer una presentación amplia de cada uno de ellos podría dar demasiados spoilers de sus trayectorias. Así que me limitaré a hablaros brevemente de mi opinión de cada uno de ellos y lo que me han parecido con lo que me han permitido conocerlos.
Sergio es un personaje que en el primer libro no me decía gran cosa, me faltaba conectar más con él, entenderle y que se ahondase un poco más en sus fantasmas y en sus propios defectos. Y aquí por fin he podido verlo. Me ha encantado conocer su lado más humano, más visceral y ver que no dejaba de ser una persona que se había cerrado tanto al mundo en el pasado y se había limitado a seguir los deseos de los demás, que un día decidió rebelarse y no permitir que nadie más le dijera lo que podía o no hacer. Además que el crecimiento que tiene en este libro era necesario, sobre todo para poder compartir esa vida en común con Aura y no terminar siendo uno de los dos el que deba sacrificarse para hallar esa misma felicidad conjunta.
Sol es un personaje que en este libro sigue manteniendo su línea de locura y pequeñas dosis de desastre. Algo que me ha gustado es cómo han abordado toda la relación que tiene con Teo y, sobre todo, esas diferencias entre ellos ya que Sol siempre ha sido de saltar sin pensar y Teo de pensarlo mucho todo y analizar los pros y contras antes de replantearse la idea de saltar. Además me ha parecido muy importante que la autora nos mostrase ese lado de Sol que puede ser negativo si lo llevas al límite y no te paras a pensar en lo que hay alrededor. Y aunque ella como personaje me encanta, sí que es cierto que se deja llevar demasiado y que a veces mira y prioriza tanto sus deseos que se olvida de mirar y entender los de los demás. Creo que el crecimiento de ella era necesario en este libro y bueno, que su relación con Teo es una de mis favoritas de esta bilogía sin duda alguna.
Brina es un personaje que ha sido una dualidad de emociones dentro de mí. Por una parte me ha seguido frustrando su hermetismo y la dificultad que no deja de mostrar para abrirse a los demás. Pero aquí al menos he podido conectar mejor con ella y con las dificultades que vive debido a su asexualidad. Realmente me pongo en su piel y pienso que no es fácil confiar o ser tú misma cuando el mundo te tacha de rara o imperfecta por algo que no puedes controlar y que al final forma parte de ti también. Me dolía verse rechazar ese lado de ella e incluso considerarlo un defecto, cuando lo cierto es que no lo es. Es parte de ella y merece ser amada y valorada por todo lo que ello conlleve. Por eso su historia en este libro me ha gustado, porque lo he sentido humano y, sobre todo, porque me ha hecho feliz verla encontrar su propio hogar y lugar feliz en medio de tanto prejuicio.
En resumen, "Nuestra isla" es el segundo y último libro de una bilogía que una vez más me demuestra lo bien que escribe esta autora y lo feliz que me siento de haberle dado una oportunidad aquella vez cuando tuve la ocasión. Y es que cómo voy a negaros que cada libro que escribe Carmen es una caricia al corazón que te deja con el corazón encogido o incluso con una sonrisa en los labios dependiendo de las circunstancias que atreviesan sus protagonistas. La trama me ha gustado mucho más que el primero y es que creo que se han llenado todos los vacíos que ha dejado la anterior parte. No solo he sentido que se profundizaba más en la relación de los protagonistas, sino que se abordaban temas más complejos y realistas sobre la convivencia y las diferencias que pueden haber entre dos personas que se aman. Además el romance ha sido mucho más adulto, se ha visto las dificultades que tenían que atravesar, las dudas, los miedos, las pérdidas y recaídas y como todo ello les ha ido afectado cada vez un poco más. Especialmente porque este amor se sale del molde que cuentan en otros libros sobre que el amor lo puede todo en cada momento. Porque hay veces que hay que pararse a ver por uno mismo y a abrazarse sin esperar que siempre lo hagan los demás por ti. Los personajes han sido mucho más profundos y viscerales en este libro. Incluso los secundarios me han encantado y me he emocionado más con sus trayectorias y las dificultades que estaban atravesando. Aura me ha sorprendido mucho, ya que aunque me ha exasperado bastante, creo que todo el conflicto con ella era MUY necesario para el crecimiento personal que necesitaba. Es que si nos paramos a pensarlo, ella no había solucionado nada de su amor propio, seguía en proceso y se había entregado en una relación antes siquiera de abrazarse a sí misma. Sergio tampoco se ha quedado atrás y es que en este libro he podido conocerle mucho mejor y conectar con lo que sentía y estaba experimentando por su lado. Ya había dicho en el primer libro que me había faltado más detalle sobre su pasado, sus emociones y lo que guardaba en su corazón y parece que la autora también lo sabía porque aquí me lo ha dado. La pluma de la autora me encanta y ya lo dije en todos sus libros que he reseñado hasta ahora, pero de verdad que no me voy a cansar nunca de leerla. ¿Cómo es posible que haga tan reales y humanos a sus protagonistas y puedas vivir sus sentimientos como si fueran tuyos en cada uno de sus libros? Ni uno solo me ha sido indiferente, porque aunque te caigan mejor o peor o te guste más o menos la historia que cuentan, creo de verdad que Carmen tiene un don. Ojalá nunca deje de escribir, porque por mi parte pienso leerme hasta su lista de la compra si hasta eso lo escribe de la forma que hace arte en cada uno de sus libros.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!













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