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viernes, 6 de marzo de 2026

Somos el último verano [Cabana #5]

Susanna Herrero/ Autopublicado/ 480 páginas/ Somos el último verano [Cabana #5]/ Tapa blanda/ Comprar aquí



Cuando ella cree haber dejado atrás su pasado, pero al bajar de un avión y verse inundada por el calor del Mediterráneo y los recuerdos su corazón…

Bum.

Cuando él parece pasar de todo, pero la repentina e inesperada luz de una habitación se le clava en el pecho y…

Bum.

El fin de una era.




¡Buenas mis queridas estrellas! Todavía no lo asumo, se ha terminado. Este ha sido el último libro de una saga que me ha dado sus más y sus menos, pero que me llevo en el corazón por el resto de mi vida. No descarto algún día volver a leerla, porque de verdad que aunque algunos libros me han flojeado un poquito, otros han sido tan bonitos que me han enternecido el corazón por completo. Me cuesta asimilar que ya no tendré otro libro de ellos, porque la historia de los Cabana termina aquí, ya no me encontraré con más aventuras locas de ellos, ni tampoco con sus conversaciones divertidas y entrañables. Y sí, de verdad que voy a echarlos mucho en falta.

"Somos el último verano" nos cuenta la historia de Adrián, el más pequeño de los hermanos Cabana antes de Priscila, y Álex, su primer amor. Adrián ha tratado de seguir adelante luego de que su amiga de la infancia y también la primera chica que hizo latir su corazón se fuera de su vida y lo dejase atrás sin explicación alguna. Ahora ella ha vuelto, la luz de la habitación que está enfrente de su casa y que le pertenecía a Álex ha vuelto a encenderse y Adrián no sabe qué hacer con los sentimientos tan intensos que le invaden en el pecho. Álex ha regresado para recuperar aquella amistad que dejó atrás y olvidar los malos recuerdos que se terminaron creando con su desaparición. Ninguno de los dos sabe qué les deparará en ese último verano, donde tendrán que decidir si Adrián podrá volver a confianza y si Álex será esta vez más valiente que en el pasado. ¿Lograrán encontrar en el camino las fuerzas suficientes para reconciliarse?

Este es un libro que forma parte de la saga "Cabana" como el quinto y último libro donde conoceremos al hermano chico más pequeño, Adrián, y de su amiga de la infancia y primer amor a la que no ha podido olvidar, Álex. La verdad es que hay un par de frases que suelta él que dan a entender que hubo algo antes de todo aquello. Que existió una historia en su vida que le marcó y que le ha impedido entregarse por completo a todas las mujeres que ha conocido a lo largo de su vida desde entonces. Y siendo sincera, aunque Adrián no es mi hermano favorito de los Cabana, sí me ha encantado en el libro, pues siento que he podido conectar más con él gracias a ello.

La trama me ha gustado, pero me esperaba algo más. De hecho sentía que estaba viendo una rutina muy similar de situaciones y vivencias idéntica a la del primer libro, así que me costó conectar con lo que estaba pasando. Tampoco conseguí disfrutar por completo del romance, me ha faltado la química entre ellos y ver más situaciones de los dos en el pasado para entender mejor de dónde surgió todo. Aunque no dejaban de venderme que la relación de ambos era de almas gemelas, yo no sentí nada de eso. De hecho me parecían más desconocidos que otra cosa la mayor parte del tiempo, con mucha cobardía por parte de ella y con poco orgullo, la mayor parte de las veces, por parte de él.

Los personajes me han gustado, aunque no sean mis favoritos, pero creo que me ha faltado un poco de la conexión que he sentido con los demás. Me habría gustado ver más a fondo la relación entre los dos, entender lo que estaban experimentando y los motivos que los impulsaron a sentir tantas cosas. Álex me ha costado un poco entenderla, creo que mi mayor problema con ella ha sido su incapacidad de empatía. No me ha gustado su cobardía y que no dejase de darle mil vueltas al mismo tema. Además, creo sinceramente que toda la culpa de la situación fue de ella, aunque quisiera darle un poquito la vuelta a la tortilla con algunas cosas, que a mi parecer no tenían nada que ver con la gravedad de lo que ella hizo. Adrián me ha enternecido, aunque no es mi favorito de los hermanos, sí que he logrado conectar mejor con él al conocer sus sentimientos, ya que Adrián siempre fue el más hermético y distante de todos. 

La pluma de la autora me ha enternecido hasta el final y aunque este libro me ha flojeado un poco más en ciertos puntos, sí creo que Susanna no ha dejado de crecer desde la narrativa que hizo en el primer libro. Me ha enternecido su forma de plasmar las emociones, el crecimiento que ha tenido, su forma de llegarte con sus personajes y ser capaz de conectar de tal manera que los sentimientos se me clavaban en el corazón. Me ha sido difícil, muy difícil, terminar este libro porque sabía que iba a ser un cierre definitivo, que me tocaba despedirme de una familia que me ha dado tantas alegrías y tantas risas y a las que no voy a olvidar sin importar el tiempo que pase.

Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.

Por un lado tenemos a Álex, nuestra protagonista femenina. Ella es una chica que siempre ha vivido con arte, especialmente en sus libros y en la poesía que respira en cada letra. Su libertad se encontraba en cada página, en frases que memorizaba y repetía en su día a día como un mantra que la ayudaba a dejar ir sus más ocultos sentimientos. Sin embargo, un día se marchó y dejó atrás recuerdos y personas que nunca fue capaz de olvidar aunque lo intentase desesperadamente. Ahora ha regresado y está dispuesta a recuperar una amistad que rompió con decisión para dejarlo marchar. Pero Adrián no quiere saber nada de ella, de hecho se niega rotundamente a dejarla formar parte de su vida otra vez. Pero Álex siempre ha sido muy tenaz y si algo aprendió a lo largo de su vida es que quien algo quiere, algo le cuesta. Y hará lo imposible por demostrarle a Adrián que lo de ambos puede recuperarse. Sin embargo, para hacerlo debe empezar por el principio, pero el miedo a expresar lo que sintió aquellos días donde lo dejó ir no son fáciles de explicar. No cuando todavía queman como el primer día. ¿Logrará encontrar las palabras para explicárselo? ¿Y recuperará la amistad y ese vínculo tan especial que siempre tuvieron Adrián y ella desde niños?

Álex es un personaje que me ha costado mucho querer. No os voy a mentir, la mayoría del tiempo me parecía una egoísta y una cobarde. Quizá tuviese una razón para irse, pero me cuesta perdonar algo que sabía de antemano lo duro que iba a ser para la otra parte. No entiendo por qué tuvo que decidir algo así ella sola, sin ni siquiera dejar que Adrián pudiera tomar su propia decisión también. Dictaminó lo que era mejor y dejó las cosas estar y la verdad es que el hecho de que Adrián estuviera cabreado con ella o que incluso le guardara un enorme rencor es lo mínimo que te puedes esperar cuando ella demostró hacer lo que le dio la gana con la amistad de ambos. Tampoco me gustó lo cobarde que ha sido, literal ha hecho falta casi todo el libro para que ella se dignase a dar una explicación, porque incluso así se hacía la digna o la graciosa para quitarle hierro al asunto y no darle el motivo que Adrián se merecía luego de desaparecer como si nada. Porque sí, ella le debía muchas explicaciones por mucho que quisiera convencerse de que no. La recta final con ella una vez que se arreglan las cosas me gustó más, pero en general no he sentido mucha empatía hacia ella y me ha exasperado gran parte del libro.

Por otro lado tenemos a Adrián, nuestro protagonista masculino. Él es un chico que siempre ha sido diferente, así se lo hacían ver todos a su alrededor. A diferencia de los demás, Adrián siempre sintió todo con más sensibilidad. Veía colores, formas y olores donde el resto solo lo básico. Y por ello el arte era lo más importante de su vida junto a su familia. Pero también lo fue alguien más, una chica a la que nunca consiguió olvidar y que a día de hoy le sigue doliendo recordar su nombre. Una chica que, de repente, regresa a la casa de enfrente con la firme intención de recuperar la amistad que un día tuvieron. Álex siempre fue decidida y tenaz, pero Adrián se niega a aceptar esa situación, pues no quiere que vuelva a lastimarlo con sus idas y venidas. Y es que aunque ha estado con muchas mujeres desde que ella se fue sin dar explicaciones y dejó morir la relación de ambos, Adrián no ha sido capaz de olvidarla y sabe que si se deja llevar demasiado puede volver a caer en esas redes que se prometió a sí mismo tiempo atrás no volver a cruzar. Pero cuando la vida de ambos vuelva a juntarse y Adrián empiece a pasar tiempo con ella, se replanteará seriamente en medio de tantos recuerdos, si podrá olvidar lo que le hizo. ¿Se puede volver a confiar en la persona que más daño te hizo y que te rompió el corazón?

Adrián es un personaje que no sabía con qué me iba a salir. No os mentiré, me daba mucho miedo su personaje porque apenas sabía nada de él. Ha sido siempre tan hermético y distante como secundario que me preocupaba no conectar con él o que incluso me generase indiferencia. Y aunque es verdad que no es mi hermano favorito de los chicos, sí que admito que lo que no logré sentir hacia él como secundario, lo he logrado experimentar ahora. Me ha enternecido su trayectoria, sus emociones, la forma que tiene de darlo todo por quienes ama, su forma de ver a su familia y atesorarlos como su mayor regalo en la vida. El amor que le tiene al arte y como se refugia en él cuando necesita respirar. Su forma de ver el mundo, esa sensibilidad suya que aunque puede ser un arma de doble filo muchas veces, también le ha permitido sentir emociones tan hermosas con una intensidad mayor, a tal punto que hasta pudo olerlas y verlas en tantos colores. Me ha dado mucha pena todo su pasado trágico con Álex, porque la verdad es que no se merecía nada de la injusticia que ella le hizo. Quizá me habría gustado que Adrián se tomase un poco más de tiempo para perdonarla, pero en general me ha enternecido todo lo que siempre ha sentido por ella y la manera que tenía de verla desde que eran niños.

En resumen, "Somos el último verano" es el quinto y último libro de una saga que se ha terminado y que ya no habrá nada más esperando a la vuelta de la esquina. No sé cómo despedirme, aunque ya lo he hecho con este libro, pero es que aunque han habido libros que me han gustado menos y otros más, lo cierto es que los Cabanas se han convertido en una pequeña parte de mí que nunca voy a olvidar. Hasta me he emocionado al leer el "fin" y es que saber que no hay más hermanos que me vayan a contar su historia me duele más de lo que puedo llegar a explicar alguna vez. La trama me ha gustado, aunque creo que de todas es la que me ha flojeado un poco más. Creo que el problema que he sentido es que me ha parecido que seguía el mismo patrón exacto que la del primer libro, perdiendo así el factor sorpresa y resultando un poco repetitivo en comparación. Me habría gustado un formato un poco diferente, ya que aunque entiendo que seguramente la autora lo hizo porque la relación de hermanos de Adrián y Priscila siempre fue especial y quizá por eso quiso hacer sus dos libros muy parecidos, a mí me habría gustado un toque más diferente. El romance ha sido entrañable, bonito, pero nada destacable a otros que me han encantado y que me han tenido con una sonrisa boba en la cara. Me habría gustado más química entre ellos y que me dieran más escenas de los protagonistas cuando eran niños para conectar mejor con su enamoramiento. Los personajes han estado bien, me han divertido en algunos momentos y hasta me ha encantado que a veces hubiera otros puntos de vista del resto de hermanos para despedirlos a todos, pero creo que de los cinco libros este ha sido uno de los más flojos en cuanto a protagonistas. Álex no ha estado mal, tiene algunas cosas que me gustaban, pero en general me ha parecido demasiado cobarde y egoísta en ciertos puntos del libro. No he conectado con sus razones, aunque pueda entender que se sintiera abrumada, pero en general eso no la excusa de su horrible error. Adrián me ha gustado mucho y eso que me daba miedo no conectar con él, ya que como secundario siempre lo presentaban como alguien muy cerrado y muy distante, pero cuando ves sus pensamientos te das cuenta del precioso mundo interior que tiene detrás y eso me ha maravillado. La pluma de la autora me ha encantado y es que da igual si el libro me gusta más o me gusta menos, tiene una forma de plasmar las cosas que te engancha desde la primera página y te impide soltar el libro. No he podido parar de reír con cada escena que creaba y emocionarme hasta el borde de las lágrimas. Porque sí, independientemente de que el libro me flojease un poco, lo cierto es que me emocionó esa recta final con todos ellos y esa reunión que se vio como una clara despedida para los lectores. Sin duda quiero leer mucho más de ella, porque con esta saga se ha ganado mi corazoncito para siempre. Tengo claro que volveré algún día a los Cabana y a ese hogar de ellos que ahora ya siento un poco mío también.

¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.

¡Nos vemos en la próxima reseña!






 

 



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