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viernes, 24 de julio de 2026

Y que te quedes [Sin mar #2]

Cherry Chic/ Autopublicado/ 377 páginas/ Y que te quedes [Sin mar #2]/ Tapa blanda/ Comprar aquí



¿Qué harías si tuvieras que convivir cada día con personas a las que adoras, pero con las que no tienes nada en común? Así es la vida de Esmeralda, nuestra protagonista. Vive con su padre, viudo y casado con una americana, con su hermana Julieta, alocada y excéntrica, su hermana Amelia, demasiado sensible y dulce para su gusto y su hermano Alex, bombero y mujeriego empedernido. Y, por si fuera poco, ¡son cuatrillizos! Con una familia así, destacar puede ser difícil, pero ocultar secretos, fácil. El problema de los secretos es que hay algunos que tarde o temprano tienen que salir a la luz… Y es que a veces, la vida te pone a la misma distancia de tus sueños que de tus pesadillas. ¿Estáis preparados para la siguiente historia de Sin Mar?


¡Buenas mis queridas estrellas! Por fin he podido avanzar con esta saga que me está sorprendiendo de una forma bastante positiva, dadas las circunstancias de que nunca había leído a Cherry Chic antes. Creo que es una saga perfecta para despejar la mente y echarte unas risas, ya que aunque contiene su pequeña dosis de drama, en general es más humor que otra cosa casi todo el libro. Y con dos libros que llevo ya, puedo decir que esta autora es super amena de leer y que me encanta que me sorprenda con el comportamiento de los personajes y los miles de mensajes que va dejando en la historia, algo que siempre me fascina.

"Y que te quedes" nos cuenta la historia de Esmeralda, a la que siempre han apodado como Tempanito por ser fría y dar la sensación de insensible haga lo que haga. Y es que ella siempre ha tenido la vida clara, muy medida al detalle y sin que nada a su alrededor se salga del círculo que lleva siguiendo desde que tiene uso de razón. Es la que pone las cosas firmes en su familia y la que no permite que nada se desmadre más de lo estrictamente necesario. Pero en realidad dentro de Esmeralda hay mucho más aunque no lo deje ver. Y es que su deseo de ser madre desde siempre se ha vuelto más fuerte que nunca, a pesar de los innumerables fracasos que cosecha en medio de sus intentos. Además está el problema de Nate, el mejor amigo de Diego el novio de su hermana, que le genera unas emociones desconocidas que no sabe ponerle nombre. Porque cuando entre ellos se plantee una posibilidad, ¿será capaz Esmeralda de plantarle cara o el miedo será más fuerte que su sueño?

Este es un libro que forma parte de una saga llamada "Sin mar" y este es el segundo, que nos contará la historia de Esmeralda, una de las hermanas de Julieta, la protagonista del primer libro, y Nate, el mejor amigo de Diego, protagonista del primer libro también. Si os soy sincera cuando empecé este libro no tenía ni idea de por dónde iba a ir la historia. Solo sabía que la parte de Nate era obvia y es que estaba enamoradísimo de Esmeralda, pero con ella no sabía a qué atenerme. Como también es el personaje más complejo en cuanto a personalidad me daba algo de miedo que me chocase o no pudiera disfrutar del libro, pero aunque he tenido mis más y mis menos, lo cierto es que al final la historia me ha gustado.

La trama ha sido bonita, más emocional que cómica a diferencia del primero, pero también con unos mensajes profundos de esos que te dejan pensando un buen rato. No es mi favorito de la saga, de hecho a ratos me costaba un poco ponerme con él porque es un poco lento y denso a diferencia del anterior. También me ha faltado ver un poco más de química entre los protagonistas antes de todo el conflicto que estaban atravesando. Es como que sentí todo más precipitado y aunque la idea es buena y me ha gustado, porque pocas veces se abordan temas así en las novelas, también creo que me ha faltado algo más. El romance es bonito, sincero y con valores necesarios, peeeero se podría haber explotado mucho más la situación de los dos para hacerlo todo más sentido y dramático.

Los personajes me han gustado, aunque no son mis favoritos de la saga por ahora, al menos disfruté más de los del primer libro en general. Creo que la química de ambos ha sido bonita, intensa y mucho más emocional que cómica como lo eran Diego y Julieta. Aun así, también admito que me ha costado conectar con ellos del todo, sobre todo con ella que era demasiado opuesta a mí y aunque he empatizado con su situación, me ha costado entenderla en algunos aspectos. Esmeralda es un personaje complejo, pero también muy humano. Aunque no es mi protagonista favorita de la saga, sí que creo que se abordan temas muy necesarios gracias a ella. Nate ha sido muy tierno, pero al igual que con Esmeralda, me ha faltado algo con él y conectar mejor. También es que creo que apenas he podido conocerlo más allá de sus sentimientos por Esmeralda y eso en general pues me ha decepcionado un poco.

La pluma de la autora me sigue sorprendiendo para bien, es que de verdad que no me doy cuenta de las páginas que llevo hasta que no he avanzado cien páginas de golpe. No sé si es por la forma en la que narra todo la autora o si es gracias al desparpajo de los protagonistas, pero es que me fascina la manera en que lo va plasmando todo poco a poco. Me encanta que en cierta forma la resolución de las situaciones o los conflictos estén tan bien hilados con la personalidad de ellos y que no sea un drama metido con calzador. Aunque este no supera al primero en mi opinión, sí que creo que es una historia con un tema bastante importante que todos deberíamos conocer.

Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.

Por un lado tenemos a Esmeralda, nuestra protagonista femenina. Ella es un chica que durante toda su vida ha vivido en torno a controlar cada emoción y aspecto de su vida. Nunca le ha gustado ir por libre, sin haber analizado todos los pros y contras de su decisión. Y aunque eso siempre ha generado cierto debate en su familia, ya que ellos son mucho más explosivos y de dejarse llevar sin pensar las consecuencias, también es lo que la ha ayudado a que nada se le descontrole en su camino. Sin embargo, hay algo que siempre se le ha torcido sin importar cuántas veces lo ha intentado, y es su deseo de ser madre. Desde que tiene uso de razón ha deseado tener en sus brazos a un niño, poder amarlo, cuidarlo y sentir la experiencia completa de ser madre. Pero por más que lo ha intentado, todo ha salido mal. O al menos así era hasta que una idea, quizá demasiado loca, pasa por su cabeza. Y es que Nate, el mejor amigo de Diego, parece estar dispuesto a lo que sea necesario por cumplir cualquier deseo de ella, incluso el más descabellado que se le ocurra. Por eso quizá él pueda ayudarla, darle la oportunidad de conseguir su sueño, pero solo hay un problema mucho mayor entre los dos. Y es que aunque Esmeralda está dispuesta a que la ayude y luego evitarle el trago de tener que hacerse cargo, Nate parece más que dispuesto a estar ahí en todo el proceso y ser un padre para el bebé. Algo que es un grave problema, porque Esmeralda no quiere involucrarse amorosamente con nadie y menos con Nate, ese chico que consigue despertar algo en ella que necesita seguir dormido a cualquier costo.

Esmeralda es un personaje que de todos es el más complejo hasta ahora y quizá por eso me ha costado un poco más entenderla. No es que me parezca mala ni cruel, de hecho he empatizado con ciertas cosas que sentía ella, pero el problema es que es completamente opuesta a mí y hay actitudes suyas que me ha costado comprender. Aunque he podido entender su enfado en ciertos puntos, como al final cuando ocurre el conflicto, creo que su actitud fue bastante radical y desproporcionada dadas las circunstancias. ¿Entiendo la decepción? Sí, pero no la manera que tuvo de manejarlo. Encima también me chocó bastante que su forma de demostrarlo fuera alejándose de todo, que decidiera que no era buena para nadie en ese momento y ni siquiera lo comunicase, al menos para la tranquilidad de los demás que se pasaron dos meses sufriendo ante su silencio. No sé, creo que aunque la razón de ella para enfadarse o decepcionarse es entendible, también creo que se podía haber manejado de otra forma las cosas y ahorrar un poco ese mal trago a los demás. El resto ha estado bien, me ha gustado la forma que ha tenido la autora de manejar toda la situación del sueño de Esmeralda, su manera de necesitar controlarlo todo y esa evolución final que tuvo y que me alegro que le dieran, porque ya era hora de que pudiera liberarse y permitirse un poco de esa libertad que no dejaba de quitarse a sí misma. 

Por otro lado tenemos a Nate, nuestro protagonista masculino. Él es un chico que desde que vio a Esmeralda por primera vez a los ojos cayó sin remedio ante ella. Aunque sea mordaz y fría como el hielo, lo cierto es que él no puede evitar sentir algo muy fuerte por ella, una emoción que le recorre hasta el alma y que le haría hincar la rodilla por ella si a cambio le regala una de sus sonrisas o una mirada de refilón. Pero Esmeralda es innacesible, da igual cuántas veces lo intente, ella no parece dispuesta a dar el paso en su dirección ni una sola vez aunque sabe muy en el fondo que ella también siente algo por él. Quizá más pequeño o menos intenso que el de él, pero que está ahí. Por eso cuando descubre el secreto de Esmeralda, su mayor sueño en esta vida, y ella le pide ayuda, Nate no puede negarse en absoluto. Y es que aunque está en contra en varias cosas que va a aclarar con ella, la sola idea de ser el causante de que ella encuentre esa felicidad tan grande cumpliendo su deseo es más de lo que alguna vez pudo soñar. El problema es que los dos están en distintos puntos. Nate daría su vida por ella, lo que hiciera falta, pero ella moriría antes que admitir a viva voz lo que le recorre el pecho cuando él la toca o la mira. ¿Podrán encontrar la manera de alcanzarse? ¿Y él logrará que ella se dé cuenta de que la magia que sienten es mucho más de lo que alguna vez imaginó y convencerla para que se quede?

Nate es un personaje que aunque me ha gustado y creo que tiene una forma de ser muy dulce, también es el que menos me ha convencido. No por nada en especial relacionado con su personalidad, sino porque creo que me ha faltado conocerle como tal. Aunque la idea es bonita y él tiene una actitud muy dulce con Esmeralda en todo momento, incluso cuando ella le reaccionaba mal o era desagradable con él, he terminado el libro con la sensación de no conocerlo. Aunque tiene punto de vista, no tiene nada más allá de sus sentimientos por Esmeralda. No hay conflicto, no hay transfondo, no tiene otra vida más allá de ella y a ver, aunque me parece bonito que la quiera y sea uno de sus ejes emocionales, tampoco veo muy sano que todo tu mundo gire alrededor de ella al punto de que no tengas más vida que esa. No le he visto hacer nada más, ni relacionarse con otras personas, ni sufrir algún drama personal propio, ni nada, solo vivir por y para ella en cada aspecto de su vida. Me ha faltado ver algo de él, conocerle más allá de esos sentimientos y descubrir a la persona y no solo su parte enamorada. Por lo demás y hablando ya de lo que sí pude conocer, me ha gustado su manera de atesorar a Esmeralda, de verla y no juzgar nada de ella. Sí que diría que quizá tendría que haber sido un poco más firme con su amor propio, porque a veces me daba la sensación de que ella era algo mezquina con él y Nate en lugar de hacer algo parecía que le daba la otra mejilla para que siguiera siéndolo. 

En resumen, "Y que te quedes" es el segundo libro de una saga que me está dando muchas más sorpresas de las que me imaginaba en un principio. No dejaba de escuchar maravillas de la autora, de lo amenos que eran sus libros y de esa capacidad que tenía de plasmar emociones tan bonitas y a la vez divertidas y originales al papel. Así que cuando finalmente me animé con esta saga me sorprendió darme cuenta de la gran razón que tenían todas esas reseñas que había leído por ahí. Y aunque este libro no es mi favorito de la saga, siento que flojea un poco en comparación al primero, me ha gustado seguir descubriendo un pedacito más de estos personajes que siento que se van a quedar un largo tiempo en mi corazón. La trama es algo más compleja, aquí la comedia se queda un poco más de lado y la autora se centra más en la parte dramática. También es comprensible ya que la protagonista es Esmeralda, una de las hermanas más serias, frías y más contenidas de la saga. La idea que tiene el libro me gusta, porque creo que es un mensaje bastante potente del que se habla muy pocas veces, pero creo que el que la historia haya girado tanto en torno a eso me ha costado conectar con el resto de situaciones que se quedan más en la superficie. El romance es bonito, pero me ha faltado conocer más en profundidad el vínculo de los dos. Es como que en cierta forma siento que todo pasa demasiado rápido a diferencia del primero y me habría gustado conectar mejor con todo.  Los personajes han estado bien, aunque no son mis favoritos de la saga, pero creo que les ha faltado más química. Que se desarrollase mejor toda la parte romántica de los dos porque es que siento que este tiene muy poco protagonismo a diferencia de todo lo demás. Esmeralda es un personaje interesante, aunque también bastante complejo. Me ha costado entenderla en ciertos puntos aunque pudiera empatizar con su situación, pero es que su forma de manejar ciertas cosas me sorprendía y no de una forma precisamente positiva. Nate también ha estado bien, pero creo que me ha faltado conocerle mejor. Le dan tanto bombo a sus sentimientos por Esmeralda que tengo la sensación de que es la única profundidad del personaje y nada más. No parece que tenga otras inquietudes, sueños o vida más allá de ella y eso en general pues se me hizo poco creíble. La pluma de la autora me ha gustado mucho y cada vez me sorprendo más de la capacidad que tiene de plasmar las cosas de una forma tan amena que no te das cuenta de la cantidad de páginas que llevas leídas en cuestión de minutos. Cada vez me arrepiento más de no haberla empezado antes, porque os juro que era una de mis eternas pendientes y ahora que al fin lo he hecho me siento feliz de haber conocido a estos personajes tan característicos y especiales que siempre van a tener un lugar de mi corazón. Creo que voy a tardar un tiempo en alejarme de Sin mar, porque desde que he entrado, me siento un poquito más en casa que antes.

¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.

¡Nos vemos en la próxima reseña!





 




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