Susanna Herrero /Autopublicado/ 412 páginas/ El chico de la última fila [Cabana #2]/ Tapa blanda/ Comprar aquí
Quién es Dylan Carbonell? ¿Ese chico indescifrable, de sonrisas invisibles y miradas impactantes, que copa las revistas y los medios de comunicación? ¿Un genio de la música? ¿La nueva promesa del rock and roll español?«Subí las escaleras que daban acceso al escenario y me di de bruces con los miles de rostros que me esperaban, impacientes por escuchar el concierto de su vida. Todos ellos me deseaban de alguna manera. Mi cuerpo. Mi mente. Mis manos en los trastes de la guitarra. Todos, menos uno: Hugo Cabana, que me observaba desde abajo con pereza. Cuyas primeras palabras hacia mí no fueron felicitaciones por el espectáculo que acababa de ofrecer ni alabanzas sobre mi físico. Me resultó increíble, porque yo soy Dylan Carbonell, un guaperas. Impactamos. Hugo y yo impactamos. Y fue el fin del silencio».Un concierto de rock and roll. Dos chicos. Uno, el cantante. Otro, el que acude para acompañar a sus amigos.
¡Buenas mis queridas estrellas! No os puedo explicar las ganas que tenía yo de empezarme este libro. Hugo me intrigaba mucho como personaje y tenía mucha curiosidad de ver lo que iba a hacer la autora a la hora de contar su historia. Algo que sí me pilló de sorpresa fue ver que el protagonista que acompañaría a Hugo en la historia no era Jaime, sino otro chico, pero la verdad es que no puedo estar más encantada. Aunque me intriga lo que podría haber pasado entre estos dos, creo que Jaime y Hugo nunca habrían funcionado juntos. Por eso me alegra que Susanna se arriesgase a crear a Dylan, el chico perfecto para alguien como Hugo y viceversa.
"El chico de la última fila" nos cuenta la historia de Hugo, el hermano mediano de cinco y también el más tranquilo de todos ellos. Siempre se ha movido rigiéndose por las normas que se pone a sí mismo, procurando no saltarse las reglas, hacer todo correctamente y no arriesgarse con nada que no sea necesario. Cuando asiste a un concierto de rock a petición de sus amigos, lo que menos esperó fue conocer a Dylan, el cantante en cuestión que es tan famoso que prácticamente todo el mundo lo conoce. Dylan siempre ha vivido para la música y viceversa, pero desde hace un tiempo es incapaz de contener la necesidad que tiene de arriesgarse todo el tiempo, de hacer mil locuras y no contenerse en nada sin importar lo que le digan. Ambos son completamente opuestos y su primera interacción no es la más positiva de todas. Pero cuando ambos tengan que pasar tiempo juntos se darán cuenta de que quizá se equivocaron al dejarse llevar por esa primera imagen que tuvieron del otro. Porque quizá Hugo no sea tan borde como parece ni Dylan tan desagradable como se refleja a simple vista. ¿Serán capaces de verse el uno al otro a pesar de todas esas diferencias que los separan?
Este es un libro que forma parte de la saga "Cabana", que cuenta la historia de cinco hermanos con ese mismo apellido por el que se conoce la saga y aquí tendremos la de Hugo, el hermano mediano, y Dylan, un cantante famoso de rock que aparecerá por primera vez en este libro. Yo no os voy a mentir, cuando supe que el libro era de Hugo yo me esperaba que la historia iba a ser con Jaime tomando en cuenta cómo terminan las cosas entre ellos en el primero. Así que sí, os imaginaréis mi sorpresa cuando leí este libro y vi lo que se ocultaba al otro lado. Y aun así me ha encantado, porque si lo pienso seriamente creo de verdad que la autora ha hecho lo mejor al darle una persona como Dylan a Hugo, que son perfectos para el otro.
La trama me ha encantado y es que era lo que más me falló en el primero, ya que no suelo ser muy fanática del cliché de segundas oportunidades si hay demasiado rencor por medio (ya que pueden pecar de ser muy repetitivos o dramáticos). Aquí no solo he tenido el cliché de pueblerino x famoso, sino que además los mensajes potentes que se dejan en cada página sobre la presión por las expectativas de los demás o la necesidad de tener el control de todo me han parecido de lo más necesarios. Creo que a diferencia del segundo, en este libro se equilibra mucho más todos los géneros y se hace más disfrutable y divertido, por lo que no os miento al deciros que es el libro más recomendable de la saga para mí por el momento.
Los personajes los he amado con todo mi corazón y es que no me esperaba que fuera a conectar tanto con ellos y lo que iban viviendo juntos. Y mira que me daba miedo, porque iba con expectativas de tener a Jaime como interés amoroso y fue un choque ver a otro chico para Hugo, pero una vez que los ves juntos te das cuenta de que no podía ser de otra manera. Dylan es mi bebé, las ganas que he tenido de protegerlo todo el tiempo y evitar que el mundo le hiciera daño. Es que no puede ser más tierno y adorable y os juro que le he amado una barbaridad. Hugo me ha sorprendido mucho, ya que al ser el más callado de los cinco no lo conocía demasiado, pero al tener su punto de vista he podido conectar con su camino y empatizar con él y lo adorable que es con aquellos que quiere.
La pluma de la autora me ha gustado mucho y es que en este libro sí que he notado más emoción y sentimiento que en el primero. Ya lo había dicho con anterioridad, pero creo que tiene una forma de escribir muy amena, muy sencilla y que es muy difícil no sumergirse en el libro y terminar leyendo varios capítulos seguidos por lo mucho que te deja sumergida con la trayectoria del libro. Sí que pienso que le sigue faltando crecer más a nivel narrativo, pero si lo comparo con el primer libro, creo de verdad que este ha sido el mejor hasta el momento y que no le puedo poner la menor pega, porque la logrado abrazar mi corazón y dejarme muy blandita ante todo lo que estaba pasando.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Hugo, uno de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que ha tenido una vida bastante tranquila a pesar de ser el hermano de cuatro. Y es que Hugo desde muy joven decidió independizarse y buscar su propio espacio, encontrar un lugar propio donde nadie lo importunase de necesitar un respiro, y a la vez le permitiera seguir sus propias normas de vida para evitar que alguien más pudiera rompérselas. Así era su vida hasta el momento, llevando su clínica veterinaria y siguiendo sus propios pasos que fueron medidos al milímetro con anterioridad. Por eso una parte de él se arrepintió de haberse arriesgado al ir a ese concierto que cambió su vida y le dio un giro a esta de ciento ochenta grados. Porque lo conoció a él. A Dylan, uno de los cantantes más famosos del momento, un rockero que no puede ser más opuesto a él por mucho que lo intenten. Su primer encuentro no es precisamente positivo, sobre todo cuando se encuentra al susodicho drogado y a punto de acostarse con una de sus amigas. Pero lo que empieza siendo como un primer encuentro negativo pasará a ser algo más cuando descubra que hay más en la fachada que Dylan muestra al mundo. Un lado que lo dejará más fascinado de lo que quiere reconocerse a sí mismo. Y que se hará más real cuando empiecen a convivir juntos en el momento que Dylan decide aparecer en la puerta de su casa dispuesto a pasar más tiempo de calidad en su pueblo y en el tipo de vida que Hugo hace. Ambos son demasiado diferentes y él no está acostumbrado al caos que trae Dylan consigo. ¿Estará preparado para enfrentarse a esa desconocida tormenta que precede a ese cantante tan intenso?
Hugo es un personaje que me ha sorprendido mucho y es que tomando en cuenta que es el más callado de todos los hermanos Cabana, no sabía a qué atenerme con él. Además imaginaros mi sorpresa cuando descubrí que ni siquiera su interés amoroso iba a ser el que conoces en el primer libro, sino otro muy distinto. Yo empecé el libro con cierto miedo, porque iba esperando leer a Jaime como protagonista y de repente me vi conociendo a un cantante famoso que se encontraba de bruces con Hugo. Además que empiezan con MUY mal pie y me preocupaba el doble que fuera a ser otra vez un romance con dos personajes que no se soportan, pero nada más lejos de la realidad. Hugo me ha sorprendido porque aunque de secundario parece alguien hermético sin ningún tipo de preocupación, lo cierto es que es un ser lleno de tantas emociones que te sorprenderías. He empatizado muchísimo con él y esa necesidad constante de llevar el control de las cosas, de no arriesgarse demasiado y terminar cometiendo errores. Y también me ha dado mucha pena verle reaccionar a toda la situación con Jaime y la huella que eso le dejó por dentro. De creer que ni el chico del que había estado enamorado era alcanzable para él por mucho que lo intentara. Y cuando ve a Dylan, cuando empieza a interactuar con él, me enamoré profundamente de este rubio, o como Dylan lo llama, de este babe que dan ganas de proteger por todos los medios. Porque de verdad que no he leído nunca a nadie que quiera de una forma más bonita como lo hace él. De esos pellizcos en el pecho que te dejan sin aliento, que te hacen desear conocer más a fondo a esa persona y descubrir más detalles de él. Porque ver a Hugo enamorarse hasta de los defectos de Dylan era de las cosas más adorables que he leído jamás. Y sí, lo que me ha hecho sentir su personaje ha sido sencillamente perfecto.
Por otro lado tenemos a Dylan, el otro de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que durante toda su vida ha estado en un estado permanente de locura. Se ha limitado a ir de un extremo a otro sin preocuparse por la seguridad o por su estado emocional, pues lo único que le importaba era sentirse vivo y no dejar de arriesgarse a experimentar miles de locuras en el transcurso. Además que ser un famoso cantante ha ayudado a que no haya ningún impedimento que se le resista. Hasta que lo conoce a él. Hugo es su opuesto en todos los aspectos posibles, pero desde que escucha su voz por primera vez, esa voz que es capaz de contener todas las notas del mundo sin problema, no es capaz de quitárselo de la cabeza. Hugo es hermético, a diferencia de él no se arriesga con nada y vive rigiéndose por las normas y la simpleza de su día a día. Por eso quizá Dylan no puede resistirse a ver más allá de esa faceta, de ese muro que se ha puesto alrededor para no arriesgarse más de la cuenta. Pero cuando los dos empiezan a convivir juntos por uno de sus propios arrebatos, Dylan empezará a preguntarse si es posible que Hugo esté despertando una parte de él que nunca ha existido hasta ahora. Porque de pronto empieza a sentir vértigo. La clase de vértigo que le acelera el corazón y lo deja sin aliento cuando él está cerca o sus dedos se rozan. ¿Pero cómo va a poner en palabras lo que nunca ha experimentado antes? ¿Y cómo va a hacerle entender a Hugo y a su propio corazón que aunque ambos son muy diferentes hay algo en sus almas que no deja de entrelazarse una y otra vez?
Dylan es un personaje que se ha convertido en mi protegido de toda la saga y no hay más que hablar. Sí, seguramente en los siguientes libros me encariñe de muchos más personajes, pero es que Dylan ha dejado la vara demasiado alta y todo su transfondo, sus emociones y su vida son de esas que se te clavan hondo y no se van por mucho que te esfuerces. El dolor que me ha dado a mí ver a Dylan y esos retazos que te iban contando de él. Lo mucho que se rompió, cómo le dejaron sin nada por dentro por culpa de esas personas que eran incapaces de entender algo muy simple: que Dylan solo era un niño y que aun así NADIE merece sentir esa presión y esa ansiedad constante haciendo algo que le gusta. Y es que me dolía en el alma verlo tan roto, tan desesperado por un poco de cariño que ni era consciente de que necesitaba hasta que llegó Hugo y llenó todos esos huecos que no sabía que estaban ahí. Y de verdad, ojalá encontrar en esta vida a alguien que te mire y ame de la misma forma que lo hace Dylan. Sin medias tintas, un todo completo de tantos colores y sonidos que es imposible no amarlo de vuelta con todo tu ser. Además que me ha encantado que en este libro sí le han dado más protagonismo al otro personaje y no solo al Cabana como sí sentí en el primer libro. Ojalá en los siguientes hagan lo mismo, pero independientemente de ello, ojalá seguir viendo más a Dylan como secundario junto a Hugo, porque por mi parte no me voy a cansar nunca de leerlos a ellos y al amor que se profesan con cada pedazo de sus corazones.
En resumen, "El chico de la última fila" es el segundo libro de una saga que me está gustando más de lo que me imaginaba en un principio, ya que lo cierto es que con el hype que han tenido me preocupaba que no me dijera gran cosa o me fuera indiferente todo lo que ocurría. Pero no ha sido el caso y encima teniendo la suerte de leerme este libro que trata sobre la relación de Hugo y Dylan pues con mayor razón lo he empezado, pues confiaba en que ambos me iban a enamorar. Y sí, no me equivoqué y bendita la hora que lo hice porque se ha convertido en mi libro favorito de la saga hasta ahora. La trama me ha gustado mucho más que la del primer libro. En parte creo que es gracias a que el cliché es la de pueblerino x famoso y también aporta temas más profundos y dolorosos que en el primero, al menos para mí. Además he sentido una evolución más notable en toda la trayectoria de la relación y no el vaivén emocional que era el primero donde daban vueltas en círculos sin un propósito claro. La única queja que tengo de este libro es que se haya acabado tan pronto, porque yo habría leído cien páginas más de ellos sin problema alguno. El romance ha sido una preciosidad, me he pasado todo el libro con una sonrisa boba en la cara por lo tiernos que eran juntos. Daban ganas de protegerlos y no permitir que nadie en el mundo los hiciera sufrir, porque se merecen todo lo bueno que les pase. Los personajes han sido mis protegidos, de verdad que si en el primero me faltaron algunos atisbos de química en la pareja, aquí ha sido un frenesí de sensaciones que me ha dejado sin respiración. Dylan ha sido mi protegido, mi bebé y al que más cariño le he tomado. Se merece ser feliz más que nadie en este mundo y ver todo lo que tuvo que sufrir por culpa de su pasado en la música o su relación con su padre me llenaba de mucha rabia, porque no se merecía ser tratado de la forma que lo hicieron. Hugo tampoco se queda atrás y es que me ha encantado internarme en su cabeza y ver lo que escondía dentro. Porque al ser el hermano más callado y tranquilo de los tres, era al que menos entendía pues no era capaz de ver nada de lo que sentía o de lo que se le pasaba por la cabeza. Poder leer este libro consiguió que empatizara con él y lo quisiera con mucha intensidad también. La pluma de la autora ha mejorado mucho desde el primer libro y aquí he notado la mejoría que tiene respecto a las emociones y a la comunicación de los protagonitas. Hay más fluidez en la narrativa y los diálogos, no se me hizo repetitivo nada y por suerte hay un crecimiento muy notorio en todo lo que va transmitiendo la autora. Sin duda me alegro de haber seguido leyéndola, porque gracias a ello me he encontrado con este libro que es de lo mejor que me llevo por ahora de esta saga y, a la vez, deseo que haya más escenas de Hugo y Dylan en el futuro, aunque sea como secundarios.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!











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