T. J. Klune/ Editorial VR Europa/ 648 páginas/ La canción de los hermanos [Green Creek #4]/ Tapa blanda/ Comprar aquí
En las ruinas de Caswell, Carter Bennett descubrió la verdad. Una verdad que ni siquiera sabía que tenía delante. Una verdad que ha desaparecido llevándose consigo todas las respuestas a sus interrogantes. Desesperado por respuestas, ha abandonado a su manada para ir detrás del hombre que, hasta hace poco, no era más que un lobo perdido. Para ir detrás de Gavin Livingstone. Pero los lobos no son animales solitarios, y cuánto más tiempo pasa por su cuenta, más se sumerge en el insondable vacío de la locura que amenaza a los Omegas. Aunque ese no es el único peligro que lo aguarda en el camino, y lo que encontrará cambiará el destino de los lobos… para siempre. Porque Gavin podría ser más que un eslabón perdido. Podría ser otro de los terribles secretos de Thomas Bennett.
¡Buenas mis queridas estrellas! Con este libro terminamos una saga que jamás imaginé que me iba a dejar con un vacío tan grande en el pecho al terminarlo. El primer libro recuerdo que había estado bien, pero que algunas cosas no me habían convencido demasiado. Pero es que ha sido seguir la historia y cada libro ha mejorado más y más. Y este me ha parecido el cierre perfecto de una historia que mantendré siempre en mi corazón. Mi favorito seguirá siendo el tercero, porque ese me hizo llorar y sufrir y enamorarme lo inimaginable, pero este último libro ha sido precioso y, de ponerle un orden, sería mi segundo favorito de la saga seguido del segundo y por último el primero.
"La canción de los hermanos" finaliza la historia de los Bennett con Carter, el mayor de los tres hermanos, el cual no fue consciente de lo que tenía al lado hasta que se lo arrebataron de las manos sin piedad ninguna. Ahora, Carter ha tomado la decisión de abandonar a su manada, cortar los lazos de todos ellos para protegerlos, y partir en busca del lobo gris que siempre estuvo detrás de él como una sombra y al que hasta hace poco creía no soportar. Y no fue hasta que se lo llevaron que se dio cuenta de que siempre fue algo más. Siempre hubo algo más entre ellos que no ha sido capaz de percibir hasta que fue demasiado tarde. Pero Gavin no solo es el hijo del mayor enemigo de su manada, sino también una incógnita que hasta ahora no han sabido ver. Y es que en su misión para llevarlo de vuelta a casa, Carter comprenderá que en su familia hubo más secretos de los que jamás imaginó. Y que quizá Gavin Livingstone solo es otro secreto más que su padre Thomas escondió hasta que sus caminos volvieron a cruzarse.
Este es un libro que forma parte de la saga "Green Creek" como el cuarto y último libro de este universo, que culmina con la historia de Carter, el hermano mayor de los Bennett, y Gavin, el Livingstone perdido, hijo del enemigo y hermano de Gordo. No os mentiré, este libro me tenía fangirleando como una niña pequeña por las ganas que tenía de ver cómo iba a desarrollarse todo. Tenía una premisa tan interesante y llamativa que sabía que iba a ser imposible que no me gustase. Y así ha sido, evidentemente no está a la altura del tercer libro para mí, que ese me ha conmovido lo inimaginable, pero la historia de Carter y Gavin se ha convertido en mi segundo libro favorito de la saga y no lo pongo siquiera en duda.
La trama ha sido increíble, aunque eso ya me lo veía venir tomando en cuenta que en los anteriores libros te preparaban para esta situación. Me han tenido sufriendo a cada página y lo único que deseaba era que ambos pudieran ser felices. Además he notado más emoción en lo que iba pasando por ser el último libro y es que se sentía como hasta el autor se estaba despidiendo de cada personaje y cada escenario por lo nostálgico que se sentía cada ambiente que creaba. Ya lo dije muchas veces, pero creo que los mensajes que dejan estos libros son muy necesarios. Aunque sea un libro paranormal y con varios tintes de fantasía, eso no quita que le da visibilidad a muchos temas que no deben desaparecer jamás.
Los personajes han sido adorables y me han encantado muchísimo. No negaré que no son mis favoritos, ya que Kelly y Robbie se robaron mi corazón por completo, pero sí que diría que es la segunda pareja que más me ha hecho sufrir. Os prometo que no tenía la total seguridad de que las cosas fueran a salir bien para ellos, porque la trayectoria que tienen es tan dolorosa y tan triste que se te rompe el corazón viéndolos. Carter ha sido mi protegido, he querido cuidarle y darle ese abrazo que nunca se permitió recibir. Gavin es un bebé y lo adoro con mi alma. Os prometo que he sufrido lo inimaginable con él y toda la vida injusta que ha vivido. El romance es desgarrador y aunque va a fuego muy lento para mí ha tenido el ritmo perfecto dadas las circunstancias de ambos.
La pluma del autor sigue siendo muy bonito y como ya dije en los dos anteriores libros a este se nota que ha ido mejorando de forma progresiva en cada uno de ellos. La narrativa es más cuidada, se ha parado más en cada personaje y a desarrollar bien cada situación y no ha sido lento y casi relleno en ningún momento, algo que sí noté en el primero y en algunos puntos iniciales del segundo. Aunque me ha costado conectar con su estilo, ya que es una marca muy personal que no he leído en otrxs autorxs, sí reconozco que quiero leer más libros de él y ver si puede seguir conmoviéndome y sorprendiéndome como con estas novelas que estarán para siempre en mi corazón.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Carter, uno de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que siempre ha sido el mayor de tres hermanos y también ha tenido el peso de cuidarlos y protegerlos cuando su padre no podía. Algo que le dolía a Carter era darse cuenta de que nadie tenía altas expectativas sobre él, ya que su hermano pequeño era el que se llevaba el mayor peso por ser el futuro Alfa de la manada, lo que le despertó una envidia que no podía borrarse de su corazón. Una que lo hizo cometer un gran error que incluso ahora lo hace sentir terriblemente culpable. Ahora, en cambio, tiene algo más de lo que preocuparse y es que durante un largo tiempo ha tenido a un lobo gris tras su sombra, uno que jamás vio en su forma humana y al que encontraron de casualidad en el bosque y ya nunca se separó de él. Pero ahora se lo han arrebatado y es en ese instante donde se ha dado cuenta de la importancia que tiene ese lobo para él. Pero salvarlo no será sencillo, menos aun cuando el que se lo ha llevado es el enemigo de la manada, Robert Livingstone, el padre de Gordo y también el de Gavin, el lobo gris al que está dispuesto a salvar sea como sea. Y por ello con todo el dolor de su corazón, Carter se marcha rompiendo los lazos con la manada, corriendo el riesgo de convertirse en un omega por enloquecer al quedarse completamente solo, pero es el riesgo que está dispuesto a tomar para salvar al chico que ha hecho que su corazón haga pum, pum, pum. ¿Pero logrará convencerlo de volver a casa?
Carter es un personaje que me ha encantado y la verdad es que no me sorprende. Ya como secundario era encantador y me divertía mucho con sus ocurrencias, pero aquí ves más profpginé nunca que Carter tendría un peso de culpa tan grande debido a lo sucedido con Joe cuando era pequeño, ni tampoco me esperé descubrir que se sentía desplazado, que creía que él no tenía nada que aportar a la familia y que había perdido la oportunidad de hallar su propia felicidad al no darse cuenta a tiempo de que el lobo que estaba a su lado era su propio lazo. La trayectoria que tiene en el libro es muy emocional, te deja pensando en que hasta aquellos que pueden verse más felices, alocados e infantiles, pueden ser los que más esconden por dentro. Que una sonrisa no garantiza que esa persona sea infinitamente feliz y que no tenga una sola cicatriz en su corazón. He sufrido mucho con él, pero a la vez he amado lo humano que me ha parecido. Ya no solo por su personalidad, sino por la cantidad de errores que comete a lo largo del libro. Pero eso es lo que me encanta, porque lo hace todavía más real, más humano, más visceral y a la vez me permite conocer mejor ese lado suyo que solo quiere proteger a quienes ama, incluso si a cambio debe ponerse en riesgo él mismo. Una de las cosas que más he amado de Carter es la forma en que se va dando cuenta de sus sentimientos por Gavin. Aunque es algo que ya percibe en el inicio del libro porque lo descubre en el tercero, lo que se ve aquí es la progresión de esos sentimientos. Comprender el peso de ello y, sobre todo, darse cuenta de que está profundamente enamorado de ese lobo gris que lo perseguía como una sombra y que huele a bosque.
Por otro lado tenemos a Gavin, el otro de nuestros protagonistas masculinos. De él no os puedo hablar demasiado ya que lo que os cuente puede ser considerado spoiler porque no tiene punto de vista. Así que os contaré un poco sobre él y mi opinión general del personaje.
Gavin es un personaje que quieres de forma inevitable porque es imposible no hacerlo. Luego de la vida injusta que ha sufrido, de verle darse bandazos en la vida por no encontrar un lugar que lo viera realmente, observar como encontraba su hogar, su mundo, que había quienes lo aceptaban con los brazos abiertos y lo amaban de verdad es desolador. Me ha conmovido toda la historia de él, como lo da todo, sacrifica su propia felicidad a cambio de proteger al único hombre que le ha hecho sentir que sus pulmones volvían a llenarse de aire. Puede parecer al principio un borde, alguien muy cruel e hiriente, pero cuando entiendes la razón de que sea así, el motivo de que mantenga a todos alejados y hasta sea agresivo, no puedes odiarlo de ninguna de las formas. Gavin se sacrificó para proteger el único hogar que había conocido, renunció al chico que aceleraba su corazón y dejó ir toda la calidez que estaba experimentando y se entregó al enemigo para que ninguno de ellos sufriera las consecuencias de su marcha. Ya os digo que Gavin enamora y va enterneciendo tu corazón a cada capítulo, especialmente cuando deja de alzar los muros y te muestra un pedacito de él poco a poco.
En resumen, "La canción de los hermanos" es el cuarto y último libro de una saga que me ha ido encantando cada vez más según iba avanzando la historia. El primero no estuvo mal, aunque sentí que había demasiado relleno y alargaban demasiado las cosas, el segundo me gustó más, pero me pasó lo mismo al inicio de sentir que repetían ciertas escenas que ya conocías, y fue al llegar al tercero y este que he podido ver el potencial del autor y la mejoría que ha ganado a lo largo de la historia. Aunque este no es mi favorito de la saga, ya que el tercero siempre va a estar en la primera posición, sí lo considero mi segundo favorito por la cantidad de emociones que ha despertado en mi pecho de principio a fin. La trama es intensa, pero es algo que ya te esperas nada más empezar el libro y luego de cómo termina la trama en el tercero. La historia ya va de lleno a mostrarte la trayectoria de Carter, su transfondo y el viaje que debe emprender para llegar a Gavin, el chico que se ha convertido en algo único para él. He sufrido lo inimaginable y me he enamorado de toda la trayectoria que iba desarrollándose en el libro. Pero lo que realmente me ha roto ha sido ir avanzando con la historia y darme cuenta de que todo tenía un halo nostálgico, como si el autor ya se estuviera despidiendo de todos en la narrativa. Algo que sí reconozco es el hecho de que este libro es que más me ha emocionado, pero por saber que era el último y con el que me tocaría despedirme de esta preciosa familia que va a estar por siempre en mi corazón. Los personajes han sido una locura de emociones. Desde el principio los quieres, pero porque es imposible sentir otra cosa por dos personas que tienen el deseo de estar cerca pero las circunstancias no dejan de impedirlo a cada rato. He sufrido por la crueldad que vivían y por sus dificultades para ser felices. Carter me ha dolido en el alma, pero porque como secundario se le veía tan alegre, tan alocado e infantil, que ver ese lado suyo más roto y herido te parte el corazón. Y ya ni hablar de Gavin, que es de los personajes que más sufren de la saga, que literalmente no ha tenido nada y ha sobrevivido en su forma de lobo para no romperse por el dolor. Darte cuenta de su sacrificio, de lo que estaba dispuesto a hacer por la familia Bennett por acogerlo y quererlo, te encoge el corazón. El romance es visceral y va muy a fuego lento, así que si os gustó el romance del primer libro, ya que Joe y Ox tuvieron ese mismo desarrollo, este os va a gustar también. Aunque voy avisando de que a diferencia de los anteriores que era más un friends to lovers, este tira más por el enemies to lovers, por lo demás, el ritmo es exactamente el mismo. La pluma del autor me ha encantado y hasta el final ha sido una sorpresa para mí. La verdad es que no tenía altas expectativas ya en el primero, que al ser mi primera toma de contacto y al tener el autor una escritura tan peculiar, me costó disfrutarla. Me faltaba más profundidad, más sentimiento y más desarrollo en ciertas descripciones y es algo que a lo largo de los libros me lo ha terminado dando. Así que sí, volveré a leer al autor y volveré a darle la oportunidad con más de sus historias porque esta primera toma de contacto ha sido un abrazo al corazón. Quizá tarde un poquito en leer algo más de él, pero porque quiero quedarme en Green Creek un poquito más antes de dar el siguiente paso a un nuevo universo que seguramente sea igual de increíble que este.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!












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