Virginia Cavanillas y Fátima Embark/ Autopublicado/ 374 páginas/ No necesito una razón para salvarte [Winter Falls #3]/ Tapa blanda/ Comprar aquí
Tras vivir una vida lejos de casa, Rayner Sullivan ha vuelto a Winter Falls para hacer las paces con su pasado y con lo que queda de su familia. Para reencontrarse con viejos amigos y lugares. A quien no espera ver nada más llegar es a aquel chico que durante unas semanas fue el amor de su vida; la persona que una mañana desapareció sin dejar rastro. Pero nada queda del macarra lleno de vida que le dio la mejor noche que puede recordar.Han pasado cinco años desde que Laurent Marlowe abandonó su antigua vida y decidió instalarse en Winter Falls para empezar de cero. Sus días transcurren entre su club gay —el Happy Ending— y el centro juvenil que dirige. Tiene una ninfa, un adolescente del que se siente responsable y una ligera obsesión con la limpieza. Lo que no tiene es fuerza para encontrarse de nuevo con Rayner, esa persona de su pasado a la que nunca ha dejado de tener presente.Pero sofocar un recuerdo es mucho más fácil que trabajar con él cada día.
¡Buenas mis queridas estrellas! Las ganas que tenía yo de otro libro de estas dos autoras y es que no hay nada mejor que tener como regalito de navidad la tercera parte de Winter Falls, una saga que me ha dado años de vida y que a su vez me hace sufrir como pocas cosas en la vida. Y la verdad es que me daba algo de miedo empezarlo, porque Dani y Taylor dejaron el listón muy alto. Ha sido increíble descubrir a estos protagonistas y ver más a fondo todo lo que estaban ocultando desde el principio como secundarios.
"No necesito una razón para salvarte" nos cuenta la historia de Laurent y Rayner, dos personas que compartieron una noche inolvidable, pero que terminó de forma abrupta para los dos. Laurent desapareció sin dejar rastro y Rayner huyó de aquel lugar que tanto daño le había hecho. Ahora han vuelto a encontrarse, pero ninguno de los dos son el mismo que cuando se vieron en el pasado. Rayner ahora está intentando dejar de huir, aprender a reconocer el cariño de los demás y no considerar que es un error haga lo que haga. Laurent ha dejado de ser el chico rebelde del pasado y ahora se enfunda en trajes a medida y porta con dos ojos azules llenos de tristeza y vacío. Ambos son incapaces de olvidar aquel encuentro que vivieron y a la vez no pueden evitar preguntarse si fue un error. Pero cuando Rayner decida hacer lo imposible por averiguar la razón de que Laurent huyera sin dar explicación, esa pasión que mantuvieron oculta vuelve a saltar por los aires sin más. ¿Encontrarán la forma de recuperar lo que pudo haber sido entre ambos si no hubiera existido tanto miedo?
Este es un libro que forma parte de la saga "Winter Falls" como el tercer libro, el cual nos cuenta la trayectoria de Rayner, mejor amigo de Dani y hermano de Taylor que son protagonistas del segundo libro, y Laurent, gerente de Dani en el club "Happy Ending" donde se desarrolla gran parte de la historia en el anterior libro. Yo la verdad que no sabía lo que me iba a encontrar en este libro, porque ambos personajes eran muy misteriosos y no dejaban entrever nada, por eso iba sin ningún tipo de idea fija sobre lo que podría ocurrir en la historia de ambos. Así que tampoco esperaba para nada que fueran a superar a los protagonistas del anterior libro, que se volvieron mis favoritos, y mucho menos que este libro me dejaría así de abrumada y emocionada.
La trama me ha encantado y es que no me esperaba que el drama iba a ir por donde ha tirado. Sí que es verdad que me intuí cosas, pero al final muchas de ellas ha sido una sorpresa por completo. Me ha encantado la manera en que han sabido trabajar la autoras con los conflictos emocionales de los protagonistas, el que tuvieran que trabajarlo poco a poco y como esto afectaba a sus vidas en general. Si algo agradezco es que estas dos autoras saben cómo tratar bien las cosas y darle una visibilidad realista de la situación que están sufriendo. Y no he podido quedar más satisfecha con el desarrollo y el crecimiento personal que ha habido de principio a fin.
Los personajes me han enamorado y no creía que pudieran enamorarme más que los del anterior, pero lo han conseguido. Creo que la complicidad y sentimientos que se notaban entre ellos iban completamente acordes con todo lo que se iba descubriendo y no siento que se haya exagerado nada. Laurent ha sido el que menos conoces desde el inicio, ya que tenía tantos muros a su alrededor que no es hasta que se revela lo que esconde que no entiendes la razón de que sea así de esquivo con todo el mundo. Y Rayner ha sido un personaje que me ha enamorado desde el principio con su hermoso corazón a pesar de lo herido que estaba a causa de los demás. El romance de ambos es intenso, pasional y doloroso por la cantidad de impedimentos que los rodeaba y aun así verlos tomar la mano del otro por fin ha sido de los momentos más bonitos de la saga sin asomo de duda.
La pluma de las autoras es puro arte y con cada libro se superan más. Yo de verdad pensaba que luego del libro anterior, con Dani y Taylor, no iban a superarse más, pero me he equivocado con creces. En la narrativa de este libro hay tanta emoción, tanta crudeza y sensibilidad que me he pasado cada página teniendo que parar para recuperar el aliento por el frenesí de sensaciones que me despertaba. Son capaces de hacerte sentir como si tú estuvieras viviendo la situación de los protagonistas y de verdad os lo digo, no sé cómo lo hacen pero consiguen que cada pareja me enamore más y más que la anterior.
Ahora os hablaré un poco de los personajes principales.
Por un lado tenemos a Laurent, uno de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que ha dejado de ser el chico que una vez fue, ese que se comía el mundo y no temía arriesgarse a lo que deseaba. Sin embargo, ahora la vida le muerde con miedo a cada paso que da por la vida. No sabe cómo seguir adelante, cómo salir del ciclo de temor que le ha invadido su corazón. Y es que desde aquella noche con ese chico llamado Rayner que robó su corazón, Laurent no ha sido capaz de salir adelante. Una noche que fue la mejor y la peor de su vida por todo lo que cambió su mundo en solo veinticuatro horas. Lo único que lo mantiene un poco cuerdo es su trabajo como gerente en el Happy Ending, un club que maneja desde hace un tiempo, y su otro trabajo en un centro juvenil donde ayuda a jóvenes que lo necesitan. Es lo que le ayuda a seguir adelante junto a Hayden y Vic, después de haber dejado ir a Rayner, el único hombre que ha logrado despertar a su corazón de su largo letargo, ese que se fue sin dejar rastro. Pero ahora ha vuelto y sus caminos se entrelazan como años atrás, pero Laurent ya no es el chico que era, ese que vivía sin ponerle reparos a la vida, que reía con la boca abierta y soñaba con un futuro posible. ¿Y es que cómo va a hacerlo si se ha puesto una barrera para no seguir viviendo, para limitar su felicidad por creer que jamás mereció algo semejante?
Laurent es un personaje que me ha conmovido el corazón y eso que no sabía lo que me iba a encontrar al leerlo. Como secundario tenía un halo tan grande de misterio, pero al mismo tiempo ocultaba tan bien sus emociones tras un muro de hormigón, que no sabía por dónde me iban a tirar las autoras al desvelarse su drama interno. Y lo cierto es que ha sido demoledor y no negaré que en varios momentos he querido abrazarlo. Laurent es un personaje que entiendes, que acabas queriendo aunque al principio pueda exasperarte su afán de escapar y no querer abrir su corazón. Pero cuando le entiendes, cuando ves bajo todas esas capas el dolor que carga sobre sus hombros, es imposible no quererlo con cada pedazo de tu corazón. La verdad es que no he podido odiarlo ni enfadarme con él en ningún momento y he empatizado con su situación desde el minuto uno que se descubre. Sí, al principio cuando no sabes lo que le pasa y la razón de que sea así de injusto con Rayner me dolía y hasta me frustraba con su reticencia a dejarse querer y ayudar, pero es que cuando lo entiendes y ves la cantidad de culpa y odio que se tiene a sí mismo, lo primero que piensas es: ¿cómo iba a dejarse querer si ni siquiera es capaz de darse ese amor a sí mismo? Y es que todos hemos estado en ese lugar. Todos nos hemos roto en algún momento por circunstancias injustas de la vida y hemos creído merecer una culpa que no nos pertenece, pero que al final es lo que nos hace humanos.
Por otro lado tenemos a Rayner, el otro de nuestros protagonistas masculinos. Él es un chico que un día encontró la magia en los brazos de un chico que le hizo sentir una noche inolvidable, para despertarse al día siguiente con la cruel realidad: se había marchado sin explicación posible y lo había abandonado sin mirar atrás. Rayner lleva cargando con un peso que nunca le ha pertenecido, no solo por ese chico llamado Laurent que despertó emociones dormidas en él, sino también por su orientación, la cual fue un lastre para su familia y para cada paso de su camino. Y todo ello, cada uno de esos pequeños aspectos de su vida, lo llevaron a huir, a alejarse de aquella vida que sentía demasiado agobiante y demasiado tirante. Ahora ha regresado después de tanto tiempo, recuperando su amistad con su amigo de la infancia Dani y tratando de encauzar la que tenía con su hermano Taylor, sin saber que en su vida volvería a reencontrarse con aquel chico que despertó algo en él que nunca nadie había generado dentro de su pecho. Sin embargo, ahora Laurent, ese chico rubio y con atuendo macarra ha cambiado demasiado. Ahora va trajeado y con la mirada apagada, como si todos sus sueños se los hubiera tragado el paso del tiempo. Y aunque sabe que debería dejarlo estar, Rayner se niega a dejar las cosas así, pues está dispuesto a hacer lo que sea necesario por averiguar la razón que llevó a ese precioso chico a desaparecer sin dejar rastro en la noche más increíble de su vida. ¿Será capaz de llegar a su corazón aunque hayan pasado tantos años desde la última vez que se vieron?
Rayner es un personaje que he adorado con todo mi corazón y eso que ya me esperaba mucho de él con lo que llegas a conocer de su personaje en el segundo libro, ya que no deja de ser el mejor amigo de Dani, protagonista de "Todo lo que soy contigo". Rayner, o Howl, es la clase de chico que quieres a pesar de que se oculta bajo muchas emociones que pueden parecer indiferencia o frialdad a simple vista. Pero este hombre oculta tanto dolor por dentro, hay tanta lucha interna en su interior que es imposible no adorarlo y pensar que es muy bobo por no apreciarse más de lo que ya lo hace. Pero es que con todas las cosas que le han salido mal, con la cantidad de veces que se ha arriesgado y ha terminado cayendo solo en una espiral de desesperación, ¿le puedes culpar de ser así? Se arriesgó con un chico y este desapareció sin dejar rastro. Dejó ver una parte vital de él y su familia lo rechazó. Necesitó huir para alejarse de tanto dolor y presión y acabó fallando a su mejor amigo y a su hermano. Y es que saber que fue el error de tantas personas, que nunca fue suficiente en nada de lo que hizo lo consumió hasta encogerlo en sí mismo. Y es que Rayner ya no se considera el "Howl" de su mejor amigo, ya no se considera alguien capaz de hacer magia o generar orgullo a quienes quiere y es una emoción tan dolorosa de sentir que solo quería abrazarle. Al igual que Laurent se nota que ha sufrido demasiado y lo único que quería es que este último lo abrazase y le hiciera saber pronto que nunca fue un error, que siempre fue capaz de crear magia y que su corazón era inmenso precisamente por la capacidad que tenía de devolver la sonrisa a los demás.
En resumen, "No necesito una razón para salvarte" es el tercer libro de una saga que me está llenando y conquistando el corazón de una forma que ya no sé explicar con palabras. Pocas historias se convierten en un hogar, en un refugio que tener en el corazón por siempre, y esta saga lo ha conseguido con creces desde el minuto uno. No sé ni cómo empezar a hablaros de este libro, porque os prometo que no me esperaba en absoluto que fuera a gustarme más aún que el segundo, que ya sabéis que fue mi lectura favorita del mes, pero me equivocaba. No solo he sentido que las autoras han mejorado una barbaridad desde ese a este, sino que además los dos protagonistas me han dejado sin aliento a lo largo de todo el libro sin descanso. La trama es dolorosa, pero luego de leer los anteriores ya sabes que esta saga es más dramática y dura que la otra que tienen las autoras. Es más visceral y toca temas muy realistas con una delicadeza preciosa. Me he pasado el libro entero con un nudo en la garganta por lo injusto que era todo para los protagonistas, por lo que estaban sufriendo y la dificultad que tenían para ser felices luego de tanta injusticia. Ver que la vida no dejaba de ponerles impedimentos para estar juntos y que las dificultades eran tan dolorosas y humanas que lo único que podías hacer era empatizar con lo que les pasaba. Ya os digo que pocas veces me pasa que dos autoras sean capaces de transmitirme tanto cariño hacia unos protagonistas, pero Virginia y Fátima nunca fallan. Los personajes han sido un frenesí de emociones, me han dejado sin aliento en varios momentos y lo único que podía pensar era en las ganas que tenía de cuidarlos y protegerlos de todo lo que iban sufriendo a cada momento. Rayner ha sido mi protegido y es que ya me encantaba como secundario en el segundo libro, donde lo conoces principalmente como Howl, el mejor amigo de Dani, pero es que aquí ha sido como introducirme de lleno en alguien tan roto y aun así lleno de tanta magia. Me dolía verle rechazar esa realidad, creerse insuficiente y alguien incapaz de dar cosas buenas al resto, pues solo se consideraba un error, pero verle crecer y trabajar sus inseguridades ha sido sencillamente precioso. Laurent me ha conmovido mucho y creedme que eso ha sido una sorpresa para mí. No sabía qué esperarme de él, ya que hasta ahora siempre se escondía detrás de un muro enorme de hormigón, así que no me esperaba para nada la cantidad de dolor que estaba escondiendo tras de sí. Verle cargar con tanto, creerse alguien insuficiente para hacer feliz al único chico que amaba o creer que era su culpa todo lo sucedido en su pasado me mataba. Porque es algo que si lo piensas es muy humano dadas las circunstancias. Quizá mucha gente haya podido exasperarse con él por no querer abrir los ojos, pero yo le he querido con todo mi corazón. Porque cuando tienes tanto miedo y sufres un trauma de ese calibre como el que vivió Laurent aquella noche es IMPOSIBLE que el mundo espere que tú hagas tu vida como si no hubiera pasado nada. El romance ha sido increíble, aunque también os digo que me han hecho sufrir como una condenada. Si creía que no podía sufrir más que con Taylor y Dani, estos dos me han demostrado lo equivocada que estaba. Me he pasado el libro con un nudo en la garganta y el único deseo de que fueran por fin felices ambos y la vida les dejara de poner trabas e impedimentos a cada rato. La pluma de la autoras es arte en toda la extensión de la palabra. Es que no hay otra forma de explicarlo. No sé cómo lo hacen pero consiguen que una historia y su narrativa se te agarre dentro de pecho y no consigas sacarlo de vuelta. Me ha dejado sin aliento y es que las emociones están muy a flor de piel en toda la lectura. Además que siento que han mejorado incluso más y que la forma de transmitir los sentimientos de sus protagonistas están más a viva piel incluso. La única queja que tengo es que se haya terminado tan pronto, porque de ser por mí habría leído doscientas páginas más de esta pareja y su viaje a perdonarse a sí mismos y amarse de la forma que siempre debieron hacer.
¡Y eso es todo mis pequeñas estrellas! Contadme, ¿habéis leído ya esta novela? Si es así, decidme qué os ha parecido a vosotros en los comentarios.
¡Nos vemos en la próxima reseña!












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